La moda como puente de reconciliación entre mujeres trans y la Policía Nacional
En un ejercicio académico y artístico sin precedentes, estudiantes de Diseño de Moda de la Universidad Ecci en Bogotá transformaron uniformes policiales en desuso en prendas experimentales para mujeres trans del colectivo Las Tupanas, tejiendo así puentes de reconciliación entre dos mundos históricamente enfrentados.
Un proyecto que nació de la escucha y el diálogo
La iniciativa, denominada "Cuerpas", surgió de encuentros entre la diseñadora y profesora Liliana Benavides con integrantes del colectivo Las Tupanas -cuyo nombre significa "diosas amazónicas" en lengua ticuna-. Durante meses, compartieron conversaciones sobre sus vidas, transiciones y experiencias, incluyendo las tensiones recurrentes con la institución policial.
"Para nosotras, ese momento de empezar a escoger cómo vernos es muy reivindicativo, porque es la construcción de nuestra identidad", explica Carol Yisell Poveda, representante del colectivo. "Se me hizo muy reivindicativo que, desde la Policía -como esa entidad que, en ocasiones, nos ha segregado-, nosotras pudiéramos vestir esas prendas y transformarlas en algo que reivindica a las personas trans".
De uniformes policiales a prendas experimentales
El proceso creativo involucró a tres semilleros de investigación de la Universidad Ecci:
- Tematikario: Identificó la línea "Orquídea salvaje" como concepto central, conectando con el Amazonas y simbolizando cambio, resiliencia y diversidad.
- Bitácora: Realizó entrevistas profundas para traducir los relatos personales en propuestas de diseño específicas para cada participante.
- Producción experimental: Materializó los diseños directamente sobre las modelos, rompiendo con métodos tradicionales de confección.
Las prendas resultantes incluyeron:
- Un vestido de dos piezas con corsé azul noche y falda negra para Carol Poveda, inspirado en su sueño de vestir como quinceañera.
- Una estructura vanguardista en tonos verde oliva y crema para Alexan Macedo, que fusionaba estética militar con formas florales.
- Un corsé geométrico en tonos azules integrado a una capa blanca para Carolina Gómez, creando el efecto de alas desplegadas.
La colaboración institucional y los acuerdos éticos
La Policía Nacional colaboró activamente con el proyecto, donando uniformes en desuso y visitando la universidad para conocer la iniciativa. Se estableció un acuerdo ético fundamental: los uniformes serían deconstruidos y reutilizados sin escudos ni insignias, evitando así cualquier banalización de los símbolos institucionales.
"Muchas veces se les tilda a ellos también de ser agresivos, aun sin conocerlos", reflexiona la profesora Benavides sobre el proceso de desmontar prejuicios mutuos. "La intención era resignificar dos mundos que aparentemente chocan".
El colectivo Las Tupanas: de la exclusión a la creación
Las integrantes del colectivo son mujeres trans originarias del Amazonas que llegaron a Bogotá buscando un espacio donde poder ser quienes querían. Sin trabajo formal ni estudios superiores, muchas encontraron en el trabajo sexual del barrio Santa Fe una salida económica, enfrentando discriminación incluso en trámites básicos como la verificación de documentos.
Carol Poveda, quien trabajaba con la Secretaría de Integración Social, se convirtió en puente para que hicieran cambios de nombre en sus cédulas y juntas crearan espacios de encuentro. "Sin decir que el trabajo sexual es indigno... el hecho es tener opciones de vida", señala sobre la importancia de ampliar horizontes laborales.
En el último año, el colectivo había comenzado a explorar la moda a través de talleres de sostenibilidad y su propia línea de costura "Hilos de Inclusión", encontrando en este campo una alternativa al trabajo sexual y una herramienta para construir identidad más allá de la percepción de sus cuerpos como objetos.
Un desfile que simbolizó reconciliación
El proyecto culminó con un desfile a finales del año pasado donde las mujeres trans modelaron las creaciones ante un público que incluía a miembros de la Policía. En ese escenario improbable, según los participantes, la moda se convirtió en el espacio donde "unos y otros" dejaron de verse como enemigos para reconocerse como partes de un mismo relato de transformación social.
El aprendizaje, coinciden los 20 estudiantes y tres profesores involucrados, fue mayúsculo: "Al final uno se da cuenta de que no existe una silueta perfecta", resume Benavides sobre el trabajo con cuerpos diversos en constante cambio.