La empresa de biotecnología Colossal Biosciences, conocida por sus ambiciosos proyectos de 'deextinción', ha anunciado un nuevo avance que podría traer de vuelta a especies de aves desaparecidas, como el dodo o la moa gigante. Se trata de un sistema sintético que imita las funciones de un huevo natural, diseñado para incubar embriones de especies extintas.
Un paso controvertido en la ciencia
El anuncio, publicado en el sitio web de la compañía con un diseño futurista, ha generado reacciones encontradas en la comunidad científica. Mientras algunos investigadores ven con esperanza la posibilidad de revertir la extinción, otros piden prudencia y advierten sobre los riesgos éticos y ecológicos de estas prácticas.
¿Cómo funciona el huevo sintético?
Según Colossal Biosciences, el sistema sintético está construido con materiales biocompatibles y cuenta con sensores que monitorean temperatura, humedad y otros parámetros esenciales para el desarrollo embrionario. La empresa asegura que este dispositivo podría albergar embriones modificados genéticamente a partir de ADN de aves extintas, obtenido de fósiles o especímenes de museo.
El objetivo final es crear individuos vivos que puedan ser reintroducidos en sus hábitats naturales, aunque los críticos señalan que aún quedan muchos obstáculos técnicos y biológicos por superar.
Especies en la mira: dodo y moa gigante
Entre las especies que Colossal Biosciences busca 'resucitar' se encuentran el dodo, ave no voladora endémica de Mauricio extinta en el siglo XVII, y la moa gigante de Nueva Zelanda, desaparecida hace unos 600 años. Ambas son símbolos de la extinción causada por la actividad humana.
La cautela de los expertos
No obstante, varios biólogos y ecologistas han expresado su escepticismo. 'La deextinción no es solo un problema técnico, sino también ético', afirma la doctora Ana Martínez, investigadora en conservación. 'Incluso si logramos crear un embrión viable, ¿dónde viviría? Los ecosistemas han cambiado, y no sabemos si estas aves podrían sobrevivir o causar desequilibrios'.
Además, el proceso requiere clonación y edición genética, técnicas que aún tienen altas tasas de fracaso y que podrían desviar recursos de la conservación de especies actualmente amenazadas.
Por ahora, Colossal Biosciences continúa su trabajo, mientras la comunidad científica observa con atención, esperando más datos y resultados concretos antes de emitir un juicio definitivo.



