Bad Bunny revela su colección de autos: personalidad y memoria sobre lujo ostentoso
Bad Bunny y su colección de autos con personalidad

Bad Bunny: cuando el garaje refleja la personalidad del artista

Benito Antonio Martínez Ocasio, mundialmente conocido como Bad Bunny, ha revolucionado no solamente la música urbana contemporánea, sino que también ha desafiado los códigos establecidos dentro de la cultura latina global. Esa misma actitud transgresora y auténtica que lo caracteriza en cada presentación sobre los escenarios, se manifiesta de manera sorprendente en la selección de vehículos que conforman su colección personal.

Lejos de seguir tendencias pasajeras o acumular superdeportivos por puro exhibicionismo, el artista ha construido un garaje con personalidad propia y memoria histórica. Casi todos los automóviles han sido conducidos por el reguetonero frente a las cámaras, ya sea durante eventos de alto perfil, apariciones públicas estratégicas o en sus innovadores videos musicales, transformándose así en una extensión más de su icónica imagen pública.

Los modelos que definen el estilo Bad Bunny

A continuación, realizamos un recorrido detallado por los modelos que mejor representan el estilo de vida y los gustos automovilísticos de uno de los artistas más influyentes y relevantes del panorama musical actual.

Ferrari Testarossa: un clásico italiano con historia

Este legendario modelo italiano, reconocible al instante por su silueta inconfundible y sus emblemáticas tomas de aire laterales, no es simplemente un automóvil estéticamente atractivo. Representa un verdadero símbolo de una era dorada dentro de la historia de los superdeportivos. Bajo su carrocería se aloja un potente motor V12 de 4.9 litros, capaz de entregar 385 caballos de fuerza y alcanzar una velocidad máxima de 283 km/h. Este Ferrari tuvo un papel protagónico en el video musical de su éxito "Te gusté".

Rolls-Royce Dawn: elegancia y sofisticación sobre ruedas

Cuando Bad Bunny decide reducir el ritmo y disfrutar del sol con absoluta distinción, el Rolls-Royce Dawn entra en escena. Más que un simple convertible, este vehículo constituye una declaración de elegancia suprema sobre ruedas. Debajo de su refinada y lujosa carrocería, se encuentra un imponente motor V12 de 6.6 litros con doble turbo, capaz de generar 563 caballos de fuerza y un torque impresionante de 780 Nm desde revoluciones muy bajas, garantizando una potencia excepcional con un manejo sereno y confortable.

BMW M4: precisión alemana y adrenalina pura

Este coupé de origen alemán es el automóvil ideal para aquellos que aman la velocidad controlada y la precisión extrema en la conducción. Su diseño afilado y su puesta a punto deportiva de alto rendimiento lo convierten en una máquina diseñada específicamente para dominar curvas cerradas y aceleraciones explosivas. Equipado con un motor de seis cilindros, ofrece una respuesta inmediata al acelerador y una experiencia de conducción que hace sentir cada kilómetro recorrido con intensidad y emoción.

Pontiac GTO (1964): un giro nostálgico hacia los orígenes

Es en este punto donde la colección de Bad Bunny toma un giro profundamente nostálgico. El artista también es propietario de un Pontiac GTO del año 1964, un modelo histórico que numerosos expertos y entusiastas consideran el auténtico origen de la categoría de los muscle cars estadounidenses. Su clásico motor V8 y su estética atemporal lo transforman en una auténtica joya sobre ruedas. Este vehículo tuvo un protagonismo especial en el videoclip de "Baílame", demostrando de manera elocuente el gusto refinado del reguetonero por la rica historia automotriz de Estados Unidos.

Mercedes-Benz Clase G: presencia imponente y capacidad todoterreno

Si de presencia visual y actitud se trata, la Mercedes-Benz Clase G resulta simplemente imposible de ignorar. Con su diseño cuadrado y robusto, heredado directamente de su pasado militar, este todoterreno de lujo combina como pocos modelos la sofisticación extrema con una rudeza característica. Su sistema de tracción integral 4×4 y su potente motor V8 le permiten enfrentar y superar cualquier tipo de terreno o desafío, sin sacrificar en ningún momento la comodidad de sus ocupantes ni el estatus que representa.

Lamborghini Urus: rompiendo todos los esquemas establecidos

Cerrando esta exclusiva lista con fuerza y contundencia, se encuentra el Lamborghini Urus, una camioneta deportiva que rompe literalmente todos los esquemas y convenciones preestablecidas. Su motor V8 biturbo le otorga una aceleración brutal y lineal, mientras que su versatilidad inherente le permite funcionar tanto como un vehículo práctico para el uso diario, como una máquina de altísimas prestaciones para ocasiones especiales.

Dependiendo específicamente de la versión adquirida, su potencia puede variar desde 650 hasta 800 caballos de fuerza en la variante híbrida SE, logrando acelerar de 0 a 100 km/h en poco más de tres segundos y superando cómodamente los 300 km/h de velocidad máxima. Estas cifras de alto rendimiento lo colocan directamente en la élite absoluta de los SUV deportivos a nivel mundial.