El arte como espacio de disputa y resistencia frente al aborto
Históricamente, el arte ha funcionado como un ámbito de disputa simbólica y de resistencia colectiva. A través de la creación artística, la humanidad ha podido abordar desde perspectivas alternativas algunos de los temas más controvertidos de la sociedad, incluyendo el aborto. Contrario a ciertas creencias, la interrupción del embarazo no es un tema nuevo; sus primeros registros se remontan a los egipcios, hace 3.500 años, evidenciando una práctica ancestral que ha evolucionado con el tiempo.
Obras históricas que rompieron el silencio
Debido a sanciones en diversos países, el aborto ha sido estigmatizado, llevando a las mujeres a buscar caminos alternativos en el sistema. Expresiones culturales como la pintura y la ilustración han narrado experiencias íntimas de esta realidad. Un ejemplo emblemático es la artista mexicana Frida Kahlo, cuya obra se caracteriza por revelar aspectos profundos de su vida. En 1932, Kahlo sufrió un aborto involuntario que la marcó profundamente, encontrando en la litografía un refugio para expresar su dolor.
Así nació "El aborto", una obra que muestra su cuerpo desnudo y rostro lleno de lágrimas, con un cordón umbilical conectado a un feto. Se cree que Kahlo pudo haber experimentado múltiples abortos. De su cuerpo emerge un tercer brazo sosteniendo una paleta de pintura, simbolizando cómo el arte le brindó consuelo ante el trauma. En esa época, el aborto era un tabú relegado a lo íntimo, pero la obra de Kahlo rompió ese ocultamiento, permitiendo que su mundo emocional se desbordara en el lienzo.
Miradas críticas y denuncia social
Con el avance de la lucha por los derechos reproductivos, el arte, aunque aún limitado por el estigma, comenzó a explorar el aborto desde otros ángulos. La artista portuguesa Paula Rego, con un fuerte interés en la lucha de género y la autonomía del cuerpo femenino, creó en 1998 la serie "El aborto", tras un referendo en Portugal que mantuvo la penalización. A través de once pinturas y seis grabados, Rego mostró escenas crudas de mujeres en condiciones precarias durante abortos clandestinos, usando colores contrastantes y pieles pálidas para resaltar el sufrimiento colectivo.
Su obra trasciende lo íntimo, convirtiéndose en un vehículo de denuncia social. De manera similar, la artista británica Tracey Emin, quien experimentó dos abortos, creó "The Last of the Gold", una manta con la "A a la Z del aborto", una guía para otras mujeres. Emin declaró que buscaba proporcionar información en un contexto donde escasea, evidenciando cómo estas representaciones artísticas fomentan un diálogo entre lo personal y lo colectivo.
El arte colombiano en la despenalización del aborto
En Colombia, el 21 de febrero de 2022, el aborto fue despenalizado hasta la semana 24 de gestación, un hito celebrado por la "marea verde". En este contexto, "Mujeres imparables", una iniciativa de la Mesa por la Vida y la Salud de las Mujeres, fusionó arte y transmedia para visibilizar relatos sobre interrupciones voluntarias del embarazo. En sus cuatro ediciones, han participado diversas artistas, incluyendo a Sol Trejos y Julieta López.
Sol Trejos, con su ilustración "Algo profundo y cercano", representa la autodeterminación de los cuerpos femeninos, abrazando la individualidad y la colectividad. Trejos trabaja con organizaciones feministas, creando material pedagógico sobre aborto distribuido en cárceles, utilizando la ilustración como un lenguaje común para hacer accesible la discusión.
Por su parte, Julieta López, con raíces afro e indígenas, participó con "La técnica de las arañas", inspirada en una doctora que negó un aborto y luego creó una red de apoyo. López emplea la metáfora del tejido de arañas para simbolizar la construcción de redes de acompañamiento. Ella destaca que el arte permite narrar lo invisible, enfrentando el tabú persistente en Colombia.
Resignificando experiencias desde el arte
En un recorrido que va de lo íntimo a lo colectivo, las experiencias sobre aborto han sido resignificadas a través del arte. Aunque sigue siendo un tema controvertido, las mujeres y personas gestantes han encontrado en el arte una forma de visibilizar sus historias, resistiendo al silencio y al olvido. Desde Frida Kahlo hasta las artistas colombianas contemporáneas, el arte continúa siendo un poderoso medio de expresión y lucha por la autonomía corporal.