El apartamento secreto de Gustave Eiffel: un misterio a 300 metros de altura en París
Apartamento secreto de Eiffel: misterio en la Torre Eiffel

El apartamento secreto de Gustave Eiffel: un misterio a 300 metros de altura en París

En lo más alto de la icónica Torre Eiffel, a más de 300 metros sobre el suelo de París, se esconde un apartamento privado construido por el ingeniero Gustave Eiffel, que ha permanecido cerrado al público desde su creación en 1889. Este espacio, concebido originalmente como una oficina científica y sala de recepción, ha sido testigo de experimentos pioneros y encuentros con personalidades históricas, manteniendo un aura de misterio y exclusividad a lo largo de más de un siglo.

Un espacio científico en la Exposición Universal de 1889

La Torre Eiffel, cuya construcción comenzó en enero de 1887 y fue inaugurada en marzo de 1889 como pieza central de la Exposición Universal de París, se erigió como la estructura más alta del mundo en su época, con un peso de 10.100 toneladas. En la planta superior, Eiffel diseñó una oficina privada de aproximadamente 100 metros cuadrados, equipada con baño, cocina y mobiliario a medida realizado por el escultor y ebanista Jean Lachaise.

El espacio no incluía dormitorio, lo que indica que no estaba destinado a uso residencial permanente. En su lugar, se utilizó para observaciones meteorológicas y experimentos sobre la resistencia del aire, además de funcionar como sala de recepción para periodistas e invitados destacados. A pesar de recibir numerosas ofertas de alquiler de la élite parisina, Eiffel rechazó todas para preservar la privacidad del lugar.

La visita histórica de Thomas Edison

En septiembre de 1889, el inventor estadounidense Thomas Edison visitó la oficina en la cima de la torre, dejando una huella imborrable. Edison obsequió a Eiffel uno de sus fonógrafos patentados, capaces de grabar sonidos en cilindros de cera, y escribió en el Libro de Oro del departamento una dedicatoria en la que definió a Eiffel como “el valiente constructor de un ejemplo tan gigantesco y original de ingeniería moderna”.

Este libro también reúne las firmas de otras figuras ilustres que visitaron el lugar en los años posteriores a la inauguración, incluyendo miembros de familias reales europeas, la actriz Sarah Bernhardt, el artista Paul Gauguin y el empresario Buffalo Bill, consolidando el apartamento como un punto de encuentro para la intelectualidad y la alta sociedad de la época.

Del uso privado a funciones técnicas actuales

Tras la muerte de Gustave Eiffel en 1923, la oficina permaneció vacía hasta después de la Segunda Guerra Mundial. Posteriormente, comenzó a utilizarse como almacén para equipos vinculados a las antenas de televisión y telecomunicaciones instaladas en la parte superior de la torre, adaptándose a las necesidades tecnológicas del siglo XX.

En la actualidad, el espacio alberga principalmente instalaciones técnicas, pero se ha recreado una pequeña zona con fines históricos. Aunque el interior no está abierto al público, los visitantes pueden observar figuras de cera que representan a Eiffel y Edison a través de las ventanas, y acceder a recorridos virtuales mediante códigos QR distribuidos en el monumento, permitiendo un vistazo a este enigmático lugar.

Este apartamento secreto sigue siendo un símbolo de la innovación y el carácter reservado de su creador, manteniendo vivo el legado de Gustave Eiffel en uno de los monumentos más famosos del mundo.