Andrés Arias: el cronista que teje historias en las calles de Bogotá
Perderse por los callejones del Cementerio Central de Bogotá, detenerse frente a los columbarios, observar los nichos y sentarse junto a los mausoleos para imaginar las historias detrás de los nombres tallados en mármol y los panteones carcomidos por el polvo del olvido, constituye una de las aficiones más profundas de Andrés Arias, escritor y periodista bogotano nacido en 1977.
Bogotá como lienzo narrativo
Este bogotano, formado en periodismo y con maestría en literatura de la Universidad Javeriana, ha convertido a la capital colombiana en el escenario principal de sus obras. En su más reciente libro, Los gritos, que presentará durante la próxima Feria Internacional del Libro de Bogotá (FILBo), Arias explora la dictadura de Gustavo Rojas Pinilla y su caída, recorriendo barrios, calles y casonas bogotanas con una minuciosidad casi arquitectónica.
"No tengo carro ni me interesa", confiesa el autor. "Prefiero caminar o moverme en bus, para respirar las historias y observar". Esta filosofía lo lleva a realizar excursiones literarias por barrios como El Listón, Samper Mendoza, San Victorino, La Pepita, Las Cruces, y sectores emblemáticos como El Cartucho y El Bronx, especialmente "toda la parte baja de la Avenida Caracas, que se volvió muy deprimida".
La obsesión por Rojas Pinilla
La fascinación de Arias por la figura de Rojas Pinilla se despertó hace aproximadamente veinte años, durante sus clases de maestría con el editor y escritor Conrado Zuluaga. "Me interesaban mucho las novelas de dictador y sobre todo el latinoamericano", explica. "En Colombia hay muy poco sobre Rojas, siendo un personaje tan interesante, complejo y con tantos matices. Se ha escrito mucho sobre El Bogotazo, pero no tanto sobre la historia de la segunda mitad del siglo XX".
En Los gritos, las descripciones de calles, edificios y fachadas alcanzan un nivel de detalle extraordinario. Un ejemplo notable es la casona del exdictador en Teusaquillo, la misma donde todavía reside la exsenadora y excandidata presidencial María Eugenia Rojas de Moreno, conocida como 'La Nena' o 'La Capitana', hija del mandatario y madre del fallecido exalcalde Samuel Moreno.
Metodología creativa y referentes literarios
Arias describe su proceso creativo con disciplina creciente: "Cada vez soy más juicioso en el trabajo de preescritura. Antes tenía cierto goce romántico con la pantalla en blanco. Ahora hago escaletas y me cuento la historia que quiero para ver qué me falta". Para cada cuento de Los gritos desarrollaba una estructura básica, especificando de qué trataba, quién lo contaba y por dónde iba, lo que le permitía identificar vacíos y realizar investigaciones específicas.
Sus referentes literarios incluyen el nuevo periodismo y la narrativa norteamericana del siglo XX: Gay Talese, Truman Capote, Tom Wolfe y Ernest Hemingway, así como los cuentos minimalistas de Raymond Carver. Su paso por la revista Credencial también marcó su desarrollo profesional, donde encontró espacio para el periodismo cultural y narrativo que privilegia la profundidad sobre la inmediatez noticiosa.
La frontera entre realidad y ficción
Uno de los aspectos más intrigantes de la obra de Arias es su habilidad para entrelazar personajes históricos reales con creaciones ficticias. En Los gritos aparecen figuras como Gabriela Arciniegas (nieta del escritor Germán Arciniegas), los periodistas Alberto Donadío, Roberto Posada García Peña y Daniel Samper Pizano, e incluso el propio Andrés Arias.
"La pregunta que me hacen mucho es qué es real y qué es ficción", comenta el autor. "A veces los lectores no me ven como un creador de ficción sino como un analista o un experto en el siglo XX; lo que es erróneo. No dejo de ser un escritor de ficción. Investigo mucho, pero no soy experto ni historiador. Los gritos no es un libro de historia sobre la dictadura".
Bogotá: un despelote maravilloso
Para Arias, definir a Bogotá es capturar una contradicción viviente: "Es un despelote al que uno se demora en encontrarle la gracia, pero que es maravillosa. Hay cosas muy interesantes, apasionantes, dentro de los riesgos que tiene". Ser bogotano, en su perspectiva, es "una obligación" que naturalmente conduce al enamoramiento de la ciudad, a pesar de sus complejidades y desafíos.
El autor creció en el barrio Belalcázar, donde se ubicaba la embajada de República Dominicana que el M19 tomó en 1980, una casa que originalmente perteneció a Rojas Pinilla y que luego vendió al dictador dominicano Rafael Trujillo. Esta conexión personal con espacios históricos alimenta su interés por lugares como Teusaquillo, La Soledad y la Universidad Nacional.
Con Los gritos, Andrés Arias no solo presenta una colección de relatos sobre un período crucial de la historia colombiana, sino que ofrece una cartografía literaria de Bogotá, demostrando cómo la ciudad puede convertirse en protagonista absoluta de la narrativa contemporánea.



