Adolfo Zableh: La escritura imperfecta como resistencia ante la simulación digital
Escritura imperfecta: resistencia ante simulación digital según Zableh

La imperfección como resistencia en tiempos de simulación digital

En una reflexión que cuestiona la naturaleza misma de nuestra existencia, el escritor y columnista Adolfo Zableh Durán plantea una provocadora teoría: vivimos en una simulación creada por seres tecnológicamente avanzados, posiblemente marcianos, que diseñaron este universo paralelo como parte de un emprendimiento virtual.

La angustia en un mundo de mentiras

Zableh argumenta que, aunque todo lo que percibimos podría ser solo hologramas y códigos digitales, las emociones humanas se sienten intensamente reales. "Pese a ser marionetas de una realidad simulada, la angustia se sienten muy vívida", escribe el columnista, destacando la paradoja de sufrir consecuencias de eventos que, en su teoría, realmente no están ocurriendo.

El mundo simulado que describe ha presenciado violencia extrema, guerras, torturas y muertes injustas, todo mientras los habitantes continúan experimentando dolor genuino dentro de esta construcción artificial.

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La escritura como diferenciador humano

En este contexto de incertidumbre existencial, Zableh recupera el consejo de un amigo cineasta que acaba de lanzar su primera película: el mundo necesita desesperadamente escritura defectuosa, sucia y rústica. Esta imperfección literaria se convierte en el principal mecanismo para diferenciarse de las máquinas que buscan colonizar la expresión humana.

"Solo quien vaya en contravía puede demostrar que no es (del todo) ficticio", afirma el columnista, criticando la corrección excesiva que ha moldeado horrorosamente todas las formas de escritura contemporánea.

La inteligencia artificial y la autoría cuestionada

Zableh menciona un caso particularmente revelador: una reseña que afirmaba que el comienzo de 'Cien años de soledad' era inteligencia artificial en un 84%, según dictamen de la propia IA. Este fenómeno podría explicarse de dos maneras:

  • Como una broma más de nuestros supuestos creadores marcianos
  • Como resultado de que la inteligencia artificial se alimenta diariamente de grandes autores, replicando después sus modelos

El peligro, según Zableh, radica en que muchas personas utilizan estos bancos de datos para demostrar habilidades de escritura que realmente no poseen, contribuyendo a la homogenización de la expresión.

Rebeldía literaria en tiempos de perfección estéril

Frente a este panorama, el columnista propone una actitud rebelde: escribir y vivir con furia, de espaldas al sistema, incluso mientras se depende económicamente de él. Esta postura contrasta radicalmente con quienes escriben utilizando inteligencia artificial, a quienes describe como "personas (programas) con las que hay que tener cuidado".

Zableh recupera un viejo dicho para aplicar a la escritura contemporánea: "Hay que desconfiar cuando todo es limpio y perfecto", premisa que tradicionalmente se aplicaba a grandes fortunas y familias virtuosas, pero que ahora adquiere nueva relevancia para evaluar textos excesivamente elaborados.

La duda existencial como motor creativo

La columna de Zableh navega entre el escepticismo radical y la búsqueda de autenticidad. Desde cuestionar si realmente llegamos a la Luna (en referencia a Artemis II) hasta dudar de la materialidad misma de nuestra existencia, el escritor encuentra en la incertidumbre un espacio para reivindicar la imperfección humana.

En un mundo donde "ya no sabemos nada de nada" y donde "nada tiene sentido", la escritura defectuosa se erige como último bastión de humanidad frente a la perfección artificial que amenaza con colonizar todas las formas de expresión.

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