Bogotá lidera la transformación hacia oficinas sostenibles en Colombia
El mercado de oficinas premium en la capital colombiana está experimentando una división marcada entre los edificios con certificaciones ambientales y aquellos tradicionales que compiten únicamente por precio. Según el informe de cierre de 2025 de la firma líder en servicios inmobiliarios Cushman & Wakefield, los inmuebles sostenibles están capturando la demanda más sólida, mientras los convencionales enfrentan mayores desafíos.
Certificaciones ambientales: el nuevo estándar corporativo
Juan Carlos Delgado, country manager de Cushman & Wakefield para Colombia, explicó en entrevista que las empresas ya no evalúan solo el valor del arriendo, sino el costo total de operación. "Un edificio eficiente reduce gastos en servicios públicos, mejora el bienestar de los empleados y facilita el cumplimiento de objetivos ambientales", destacó Delgado.
Esta tendencia no es exclusiva de Bogotá, sino que se replica en otras capitales latinoamericanas como Lima, Buenos Aires y Santiago. Los edificios de altas especificaciones que inician construcción con certificaciones como LEED, EDGE o WELL suelen alcanzar el 100% de ocupación incluso antes de su entrega final.
Diferencias clave entre certificaciones
Las certificaciones ambientales presentan enfoques distintos pero complementarios:
- LEED: Desarrollada por el Consejo de Construcción Verde de Estados Unidos, evalúa el impacto ambiental integral incluyendo energía, agua, materiales y calidad del aire interior.
- EDGE: Creada por el Banco Mundial para mercados emergentes, garantiza un mínimo del 20% de ahorro en energía, agua y materiales con procesos más ágiles y económicos.
- WELL: Se centra en las personas, evaluando calidad del aire, iluminación, confort térmico, acústica y nutrición para mejorar la salud física y mental de los ocupantes.
Segmentación geográfica en Bogotá
La brecha entre edificios sostenibles y tradicionales es particularmente evidente en diferentes zonas de la ciudad. El corredor de Salitre concentra aproximadamente el 50% de la oferta de oficinas premium construidas, con una tasa de vacancia cercana al 8%. En contraste, áreas como Andino, Avenida Chile y Calle 100 presentan una disponibilidad que cae al 1%, dificultando la búsqueda de espacios entre 1.000 y 3.000 m² con certificaciones ambientales.
Ahorros significativos y recuperación de inversión
Los beneficios económicos de los edificios sostenibles son considerables. Un metro cuadrado de oficina puede generar costos de servicios públicos alrededor de 35.000 pesos, con reducciones que oscilan entre el 10% y el 40% dependiendo de la tecnología implementada. Además, los inmuebles modernos presentan diseños más eficientes con menos columnas, permitiendo un mejor aprovechamiento del espacio.
"En cálculos a dos, tres o cinco años, esos ahorros cambian completamente la ecuación financiera", afirmó Delgado, destacando que las empresas recuperan la inversión en arriendos más elevados mediante la reducción de costos operativos.
Impacto en el mercado de inversiones
Los fondos institucionales están mostrando preferencia por activos con certificaciones ambientales debido a su mayor rentabilidad y valorización potencial. Aunque algunos fondos aún adquieren inmuebles sin certificación para reconvertirlos, los edificios que no se modernicen enfrentarán presiones a la baja en sus precios y eventualmente deberán reinventarse para mantenerse competitivos.
Regulación y posición internacional
La Resolución 0194 de 2025 del Ministerio de Vivienda establece mayores exigencias de eficiencia energética y ahorro de agua, contribuyendo a la evolución del mercado. Colombia, y específicamente Bogotá, se posiciona a la vanguardia regional en materia de sostenibilidad, compitiendo con países que anteriormente lideraban como México.
El primer edificio certificado en Colombia fue Novartis hace aproximadamente 20 años con LEED Silver, marcando el inicio de una tendencia que continúa fortaleciéndose. Actualmente, la certificación EDGE gana relevancia, mientras LEED mantiene su importancia según el tipo de activo y ocupante objetivo.
Colombia se consolida como uno de los países más comprometidos con la sostenibilidad en el sector inmobiliario, demostrando que la transformación hacia edificios eficientes no es solo una tendencia, sino una realidad que redefine el mercado corporativo en Bogotá y la región.



