Aumentan casos graves en embarazadas en Colombia: alerta por salud materna
Aumentan casos graves en embarazadas en Colombia

La salud materna en Colombia enfrenta nuevas señales de alerta. De acuerdo con cifras citadas por el programa U.nidos, de la Fundación Santa Fe de Bogotá, la tasa de enfermedad grave durante el embarazo o de mujeres que estuvieron a punto de morir aumentó de 74,9 a 83,9 casos por cada 1.000 nacidos vivos entre 2024 y 2025, un indicador que supera los estándares internacionales y que evidencia mayores riesgos para las gestantes en el país.

Complicaciones prevenibles y contexto global

Detrás de este incremento aparecen complicaciones que, en muchos casos, pudieron haberse detectado de manera temprana. Según la información basada en registros del Instituto Nacional de Salud (INS), hemorragias, infecciones y trastornos asociados a la presión arterial continúan siendo algunas de las principales causas de los eventos más graves durante la gestación.

La situación adquiere una dimensión aún más relevante al observar el contexto global. Datos de la Organización Mundial de la Salud y del Banco Mundial muestran que cada dos minutos muere una mujer en el mundo por complicaciones relacionadas con el embarazo o el parto. Además, más del 90 % de esas muertes ocurre en países de ingresos bajos y medios.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

América Latina y Colombia: cifras preocupantes

En América Latina y el Caribe, la tendencia tampoco es favorable. La mortalidad materna pasó de 47,3 a 69,5 muertes por cada 100.000 nacidos vivos durante la última década, según cifras de la Organización Panamericana de la Salud. Este comportamiento refleja los desafíos que enfrenta la región para garantizar una atención oportuna y de calidad a las mujeres gestantes.

En Colombia, la razón de mortalidad materna alcanzó las 44,3 muertes por cada 100.000 nacidos vivos en 2024. Aunque este indicador se ubica por debajo del promedio regional, las cifras recientes sobre enfermedad materna grave muestran que persisten factores de riesgo que requieren atención temprana para evitar desenlaces fatales.

Grupos vulnerables y prevención

El documento destaca que adolescentes menores de 19 años y mujeres mayores de 35 años son algunos de los grupos con mayor vulnerabilidad frente a las complicaciones durante el embarazo. En estos segmentos de la población, la identificación temprana de riesgos resulta determinante para reducir la posibilidad de eventos severos.

La gestión preventiva se convierte así en uno de los principales retos para el sistema de salud. Según el informe, la atención oportuna antes de que aparezcan complicaciones graves constituye una de las herramientas más efectivas para mejorar los resultados maternos y perinatales.

Factores sociales agravantes

A este panorama se suman otros factores sociales que aumentan las alertas. La Encuesta Nacional de Demografía y Salud de 2025 evidenció un retroceso en el acceso a educación sexual en Colombia, mientras que en los últimos tres años se reportaron cerca de 100.000 casos de violencia sexual contra menores, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Salud.

La persistencia de embarazos en niñas entre los 10 y los 14 años también forma parte de las preocupaciones identificadas. Estos casos suelen estar asociados a contextos de vulnerabilidad y representan riesgos adicionales tanto para la salud física como para el bienestar integral de las menores.

Acciones del programa U.nidos

Como respuesta a esta problemática, U.nidos desarrolla acciones en Bogotá, Cartagena y Risaralda con el apoyo de instituciones públicas y privadas, instituciones prestadoras de salud, familias, colegios, universidades y comunidades. El objetivo es contribuir a la reducción de embarazos tempranos y de enfermedades graves en mujeres menores de 19 años y mayores de 35.

Durante la fase de investigación del programa, realizada entre 2024 y 2025, se encuestó a más de 1.600 jóvenes, familias y mujeres gestantes. También se visitaron 16 instituciones de atención primaria y se caracterizaron 47 farmacias en los territorios priorizados para comprender las barreras que enfrentan las comunidades.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar

Hallazgos clave sobre barreras de acceso

Los hallazgos revelaron que uno de cada tres jóvenes es sexualmente activo y no utiliza métodos anticonceptivos. Además, el 76 % de las farmacias exige la presencia de un adulto para que jóvenes mayores de 14 años puedan adquirir anticonceptivos, situación que genera obstáculos para el acceso a mecanismos de prevención.

La investigación también encontró que el 18 % de los jóvenes encuestados ha vivido alguna forma de violencia sexual y que un 8 % normaliza este tipo de situaciones. A ello se suma que el 28 % de las mujeres embarazadas acude por primera vez a consulta médica después del sexto mes de gestación.

Llamado a fortalecer el acompañamiento

Frente a estos resultados, el programa insiste en fortalecer el acompañamiento comunitario y la identificación temprana del embarazo. Como señala el documento, “las cifras anteriores no describen comunidades pasivas: describen comunidades con capacidades reales que necesitan apoyo, articulación y acompañamiento”. Para la iniciativa, el desafío consiste en potenciar esas capacidades para reducir riesgos y mejorar la salud materna en los territorios.