Ereván, 6 jun (EFE).- En la antesala de las elecciones legislativas del domingo, la opositora Alianza Armenia ha lanzado una advertencia contundente: todo acuerdo suscrito con Azerbaiyán por el actual primer ministro, Nikol Pashinián, podría ser renegociado si llegan al poder.
Documentos firmados no son vinculantes
El diputado y candidato opositor Artur Jachatrián declaró a EFE que "ningún documento previamente rubricado o firmado con Azerbaiyán tiene carácter obligatorio y puede ser objeto de negociación. Incluso un documento firmado puede renegociarse". Esta postura desafía directamente la política de Pashinián, quien ha impulsado un tratado de paz con Bakú tras la pérdida del control armenio sobre Nagorno Karabaj en 2023.
Jachatrián incluso puso en duda que el ansiado tratado de paz llegue a firmarse, argumentando que las demandas de Azerbaiyán "siempre aumentan". Además, cuestionó: "¿Y si el Tribunal Constitucional dice que ese acuerdo contradice la Constitución armenia? ¿Qué hará entonces Pashinián?".
Críticas a la gestión de Pashinián
El opositor no escatimó críticas hacia el primer ministro, a quien calificó de "marioneta de Azerbaiyán", recordando la disolución del Grupo de Minsk de la OSCE a petición de Bakú. "Pashinián nos vino con el cuento de que esa plataforma ya no nos hacía falta (...) Le han dicho: 'Harás esto, de lo contrario no te permitiremos seguir siendo el líder de Armenia'", comentó.
Para Jachatrián, la seguridad nacional depende de un ejército fuerte. "Solo un ejército fuerte puede garantizar la seguridad" para ser un Estado "orgulloso y digno de respeto" y no "una pequeña pelota de tenis con la que las grandes potencias juegan a la geopolítica". En contraste, afirmó que Pashinián sostiene que "el ejército no debe ser el principal garante de nuestra seguridad para que no suframos bajas", una postura que el opositor considera errónea a la luz de la historia mundial.
Propuesta de política exterior y económica
Jachatrián abogó por mantener "contactos con todos" y establecer relaciones "de calidad y mutuamente beneficiosas, tal como las teníamos hace 20 años". Incluyó a Turquía y Azerbaiyán, "pero no a costa de nuestra dignidad nacional y nuestros derechos, ni a costa de nuestras reivindicaciones e intereses vitales".
En el plano económico, el opositor prometió que, de gobernar, la Alianza Armenia implementará un plan económico de largo plazo, criticando que las autoridades actuales "llevan ocho años gobernando y no he visto ningún programa económico ni ninguna estrategia económica de largo plazo".
Comparación con el gobierno de Kocharián
Jachatrián elogió el período del expresidente Robert Kocharián (1998-2008), líder de su formación política, como una etapa de estabilidad y crecimiento. "Aquellos fueron los años más tranquilos en las fronteras, nunca tuvimos bajas. Comparen las bajas que tuvimos en Artsaj y en las fronteras desde 1998 hasta 2008, con las de Pashinián desde 2018 hasta hoy", señaló. Además, destacó que durante esa época el crecimiento económico promedio superó el 10%, lo que llevó al Banco Mundial a llamar a Armenia el "Tigre del Cáucaso".
Fortalecimiento institucional vs. personalismo
El candidato opositor subrayó que Alianza Armenia "es el partido político que construyó el Estado y contribuyó a la independencia, que cuenta con una estructura sólida e institucional, a diferencia de otros partidos que pueden crearse para unas elecciones o, por ejemplo, en torno a una sola persona". En contraste, afirmó que el gobernante Contrato Civil depende completamente de Pashinián y que si este "dice que está cansado y se va", la formación política "no seguirá existiendo".
Perspectivas electorales
Los sondeos sitúan al gobernante Contrato Civil como primera fuerza con aproximadamente un 30% de intención de voto, mientras que la oposición se presenta fragmentada. Encuestas recientes otorgan a la Alianza Armenia entre un 3% y 4% de intención de voto, ubicándola en tercer lugar, detrás del partido gobernante y el bloque opositor Armenia Fuerte, liderado por el empresario ruso-armenio Samvel Karapetián.
Las elecciones del domingo son cruciales para el futuro de Armenia, con Pashinián buscando la reelección desde 2018, respaldado por Estados Unidos y la Unión Europea, mientras el Kremlin apoya a la oposición.



