En un caso que ha conmocionado a la comunidad de Dosquebradas, Risaralda, una joven de 18 años se presentó voluntariamente ante el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía en Pereira para confesar el asesinato de su madre, ocurrido el 24 de noviembre de 2025. La víctima, Maryuri, fue atacada con un cuchillo en su vivienda del barrio Puerto Nuevo, luego de una discusión relacionada con la clave del servicio de internet.
Detalles del crimen
Según la Fiscalía, los hechos se produjeron hacia la 1:00 de la madrugada. La madre se negó a proporcionar la clave del wifi porque la joven no había cumplido con algunas responsabilidades del hogar. Tras la discusión, Yuri Manuela Gaspar ingresó a la habitación donde su madre descansaba y la atacó con un cuchillo, causándole cinco heridas: dos en el abdomen, una en la espalda y dos en un antebrazo. Durante la audiencia, la procesada manifestó que no recordaba con precisión las zonas donde lesionó a su madre, aunque admitió su responsabilidad en el crimen.
Intervención de otro hijo y daños al módem
La Fiscalía también expuso que la joven dañó el módem de internet de la vivienda en medio del episodio. Otro hijo de la víctima intervino para detener la agresión. Aunque Maryuri recibió atención médica, los profesionales de la salud confirmaron su fallecimiento.
Preacuerdo y posible condena
Acompañada por un abogado, Yuri Manuela Gaspar se presentó voluntariamente ante el CTI de la Fiscalía en Pereira y confesó el homicidio de su madre. Durante las audiencias preliminares, la joven aceptó el cargo de homicidio agravado imputado por la Fiscalía y suscribió un preacuerdo con el ente acusador, mecanismo que le permitiría acceder a una rebaja de hasta el 50 % de la pena. De ser avalado por un juez de conocimiento, enfrentaría una condena cercana a los 200 meses de prisión, equivalentes a unos 16 años y medio.
Próximos pasos judiciales
El caso quedó ahora en manos de un juez de conocimiento, quien deberá decidir si aprueba el preacuerdo alcanzado entre la Fiscalía y la procesada antes de emitir la sentencia correspondiente. La comunidad espera el fallo que determinará el futuro de la joven, mientras se recuerda la trágica pérdida de Maryuri.



