Empresarios de la economía nocturna de Bogotá han solicitado al alcalde Carlos Fernando Galán, mediante una carta, que revierta la ampliación de la ley seca decretada para el viernes previo a la segunda vuelta presidencial del próximo 21 de junio. La petición cuenta con el respaldo de la concejala Quena Ribadeneira, quien cuestionó que la capital sea la única ciudad del país en extender una restricción que tradicionalmente inicia el sábado antes de la jornada electoral.
Impacto en el sector
Según los firmantes, la medida impactará directamente a bares, restaurantes, gastrobares, discotecas, hoteles y otros establecimientos que dependen de la actividad nocturna, especialmente al coincidir con un viernes de quincena, una de las fechas de mayor movimiento comercial del mes.
De acuerdo con las estimaciones del sector, durante esa jornada podrían dejar de circular cerca de 180.000 millones de pesos colombianos en la economía bogotana, recursos que benefician a miles de trabajadores, proveedores y pequeños empresarios vinculados a estas actividades.
Pérdidas millonarias y empleos en riesgo
“No es razonable que una decisión de esta magnitud termine afectando a quienes generan empleo y dinamizan la economía de la ciudad, especialmente cuando ninguna otra capital del país ha considerado necesaria una medida similar”, señaló la concejala Ribadeneira.
En una carta dirigida al alcalde Galán y a la Secretaría Distrital de Gobierno, los empresarios pidieron que la ley seca se aplique únicamente desde el sábado 20 de junio, como ha ocurrido históricamente en los procesos electorales del país.
Los comerciantes argumentaron además que la medida se suma a las restricciones impuestas por el Decreto 644 de 2025, que limitó los horarios de funcionamiento de establecimientos nocturnos en Bogotá. Según cifras citadas en la comunicación, durante los primeros 90 días de vigencia de esa regulación, los ingresos del sector habrían caído un 22 % y se habrían perdido más de 16.400 empleos.
Impacto laboral y social
La preocupación también se extiende al impacto laboral. De acuerdo con los empresarios, la economía nocturna genera más de 1,65 millones de empleos en Colombia, de los cuales el 65 % corresponde a mujeres y cerca del 30 % a jóvenes menores de 28 años.
“Detrás de cada establecimiento hay familias, trabajadores, proveedores y pequeños empresarios que dependen de esta actividad para su sustento. Cada día de cierre representa ingresos que no se recuperan y oportunidades que se pierden”, añadió Ribadeneira.
Los firmantes insistieron en que su solicitud no busca afectar el desarrollo de la jornada electoral, sino encontrar alternativas que permitan garantizar el orden público sin generar impactos desproporcionados sobre uno de los sectores que más empleo y actividad económica aporta a la ciudad.
Hasta el momento, el Distrito no se ha pronunciado sobre reconsiderar la medida.



