El router: el corazón olvidado del hogar digital
En la era del teletrabajo, el streaming en 4K y los videojuegos en línea, el router se ha convertido en el centro neurálgico de cualquier hogar colombiano. Sin embargo, a diferencia del celular o el computador, este dispositivo suele ser el gran olvidado en la actualización tecnológica.
Muchos usuarios mantienen el mismo equipo que les instalaron hace cinco o seis años, ignorando que la tecnología que emite su señal de Wi-Fi tiene una vida útil técnica que, de no respetarse, puede convertir su fibra óptica de alta velocidad en una conexión tortuosa y llena de interrupciones.
La regla de oro: renovación cada 3 a 5 años
Expertos en tecnología y fabricantes coinciden en una recomendación fundamental: un router debe renovarse, idealmente, cada tres a cinco años. Esta periodicidad no es caprichosa, sino que responde a tres factores críticos que afectan directamente su experiencia de navegación.
La evolución de los estándares Wi-Fi
La tecnología inalámbrica evoluciona por generaciones, conocidas como estándares 802.11. Si su router tiene más de cinco años, es muy probable que funcione con Wi-Fi 5 (802.11ac) o, peor aún, con el antiguo Wi-Fi 4.
Actualmente, el estándar Wi-Fi 6 (802.11ax) es la norma para quienes buscan estabilidad y rendimiento. La diferencia no es solo la velocidad máxima de descarga, sino la capacidad de gestionar múltiples dispositivos simultáneamente.
En un hogar moderno donde coexisten tres celulares, dos computadores, un televisor inteligente y diversos dispositivos conectados, los routers antiguos se "asfixian" ante la demanda. El Wi-Fi 6 permite que el router conecte con varios dispositivos a la vez sin hacer fila, reduciendo significativamente la latencia y los cortes en videollamadas.
El desgaste físico constante
A diferencia de un televisor que se apaga por las noches, el router es un trabajador incansable que funciona las 24 horas del día, los 7 días de la semana. Este funcionamiento continuo genera calor constante en sus componentes internos, principalmente en el procesador y los condensadores.
Con el paso de los años, el calor degrada los materiales semiconductores, lo que se traduce en comportamientos erráticos que los usuarios identifican como "el internet se puso lento". Si usted nota que debe reiniciar el router una o dos veces por semana para recuperar la señal normal, no es casualidad: es el hardware mostrando signos de fatiga.
Un router que se sobrecalienta empieza a perder paquetes de datos, provocando esas molestas pausas de carga durante películas o partidas importantes de videojuegos.
La seguridad: el punto más crítico
Este aspecto es quizás el más crucial y el menos mencionado. Los routers funcionan con un software interno llamado firmware. Los fabricantes lanzan actualizaciones periódicas para corregir vulnerabilidades que los hackers descubren con el tiempo.
Sin embargo, después de unos años, las marcas dejan de dar soporte a los modelos antiguos (lo que se conoce como End of Life). Un router sin actualizaciones se convierte en una vulnerabilidad para toda su red doméstica.
Además, los protocolos de seguridad han avanzado considerablemente: el antiguo cifrado WPA2 ha sido vulnerado en múltiples ocasiones, mientras que el nuevo estándar WPA3 ofrece una protección mucho más robusta contra ataques de fuerza bruta. Si su equipo no soporta las nuevas medidas de seguridad, sus datos bancarios, contraseñas y privacidad están en riesgo constante.
Señales que indican necesidad de cambio
Identificar el momento adecuado para cambiar su router es fundamental. No siempre tiene que gastar dinero de su bolsillo, ya que como cliente de telecomunicaciones desde hace varios años, tiene derecho a solicitar una actualización tecnológica. Estas son las señales más evidentes:
- Cobertura reducida: Si antes la señal llegaba al último cuarto y ahora apenas alcanza el comedor, las antenas internas podrían estar fallando.
- Nuevos dispositivos en casa: Si adquirió un celular de última generación o una consola PS5/Xbox Series, estos dispositivos están optimizados para Wi-Fi 6. Un router viejo limitará drásticamente su rendimiento.
- Interferencias constantes: Los routers modernos manejan mejor las bandas de 5GHz y 6GHz, que están menos congestionadas que la vieja banda de 2.4GHz que comparten incluso con electrodomésticos como microondas.
Mantener su router actualizado no es un lujo, sino una necesidad en un mundo cada vez más conectado donde la estabilidad de la red define productividad, entretenimiento y seguridad digital.