Juicio histórico en EE.UU. acusa a Meta y Google de crear redes sociales adictivas para jóvenes
Meta y Google enfrentan juicio por adicción juvenil en redes sociales

Un juicio histórico amenaza el modelo de negocio de los gigantes tecnológicos

Dos de las mayores plataformas de redes sociales del mundo enfrentan un juicio con jurado en Los Ángeles por acusaciones de haber diseñado intencionalmente productos adictivos para jóvenes, en un caso que evoca las batallas legales contra la industria tabacalera hace tres décadas.

El caso que podría cambiar las reglas del juego

El proceso judicial se centra en KGM, una mujer de 20 años que afirma que más de una década de uso ininterrumpido de Instagram de Meta Platforms Inc. y YouTube de Google le causó ansiedad, depresión y dismorfia corporal. Este es el primero de miles de casos similares pendientes contra estas compañías, así como contra ByteDance Ltd., matriz de TikTok, y Snap Inc.

Las empresas tecnológicas se exponen a daños potenciales por miles de millones de dólares y podrían verse obligadas a modificar funciones fundamentales de sus plataformas. El juicio de Los Ángeles es el primero de varios programados para este año, con otro caso escolar previsto para junio en Oakland, California.

La escala del problema: miles de demandantes

En todo Estados Unidos se han presentado más de 3,000 demandas por:

  • Niños, adolescentes y jóvenes afectados psicológicamente
  • Fiscales generales estatales que acusan a las empresas
  • Más de 1,200 distritos escolares públicos en nombre de estudiantes

Los demandantes argumentan que Meta, Google, TikTok y Snap diseñan sus servicios específicamente para enganchar a los niños, un grupo particularmente vulnerable según estudios académicos y médicos debido a que sus cerebros aún se encuentran en desarrollo.

Testigos clave y evidencia interna comprometedora

El jurado escuchará testimonios de figuras clave de la industria:

  1. Adam Mosseri, jefe de Instagram (testificó el 11 de febrero)
  2. Mark Zuckerberg, director ejecutivo de Meta (programado para el 18 de febrero)
  3. Neal Mohan, director de YouTube (testificará más adelante)

Los abogados también presentarán documentos internos reveladores, incluyendo aquellos divulgados por Frances Haugen, exgerente de producto de Facebook, que demostrarían que Meta conocía desde hace tiempo los efectos nocivos de sus plataformas en jóvenes, especialmente en chicas con problemas de imagen corporal.

La base legal: responsabilidad del producto

Las demandas se centran en la responsabilidad del producto, similar a casos históricos sobre cigarrillos, asbesto y dispositivos médicos defectuosos. En lugar de enfocarse en el contenido, atacan el diseño y funcionalidad de las plataformas, alegando que están diseñadas para mantener a los usuarios constantemente conectados.

Los casos escolares argumentan que las empresas han creado una "molestia pública" al distraer a los niños y socavar su educación, contribuyendo a una crisis de salud mental juvenil.

Mecanismos de la supuesta adicción

Las demandas detallan cómo las empresas tecnológicas habrían adoptado técnicas de las industrias del juego y tabaco:

  • Feeds interminables generados por algoritmos para inducir estados de flujo
  • Notificaciones incesantes que manipulan niveles de dopamina
  • Sistemas que fomentan la revisión repetitiva de cuentas
  • Recompensas por uso continuo que generan datos valiosos para publicidad dirigida

Según las acusaciones, este uso adictivo puede provocar diversos trastornos psicológicos y, en casos extremos, autolesiones y suicidio.

La defensa de las empresas tecnológicas

Meta y Google sostienen que sus productos no fueron diseñados para enganchar a los jóvenes y que cuentan con configuraciones y medidas de seguridad para protegerlos. Un abogado de Meta argumentó que las redes sociales realmente ayudan a los jóvenes a conectar con amigos y familiares.

La defensa también señala que el historial médico de KGM muestra que su angustia psicológica tiene otras causas, como problemas familiares, abuso y acoso escolar. Anteriormente, las empresas habían invocado la Sección 230 de la Ley de Decencia en las Comunicaciones, pero jueces han dictaminado que esta protección no aplica a demandas por negligencia.

Consecuencias potenciales para la industria

Las empresas podrían enfrentar:

  1. Compensaciones económicas por pérdidas de jóvenes, incluyendo costos de tratamiento de salud mental
  2. Daños punitivos si se demuestra indiferencia deliberada por la seguridad de usuarios
  3. Acuerdos que podrían alcanzar decenas o cientos de miles de millones de dólares
  4. Órdenes judiciales para modificar plataformas, incluyendo controles parentales y cambios algorítmicos

Los distritos escolares buscan recuperar costos para contratar consejeros de salud mental, guardias de seguridad adicionales y capacitación para maestros. Según Bloomberg Intelligence, "las empresas de redes sociales no podrán evitar pagar cientos de millones de dólares ni eludir cambios en sus prácticas".

Este juicio representa un punto de inflexión potencial para la regulación de la tecnología, estableciendo precedentes sobre la responsabilidad de las empresas por el diseño de productos digitales y sus efectos en la salud mental de los usuarios más jóvenes.