Expertos advierten sobre el peligro de conectar electrodomésticos de alto consumo a extensiones
Peligro de conectar electrodomésticos a extensiones eléctricas

Advertencia sobre el uso incorrecto de extensiones eléctricas en el hogar

Los cables de extensión y las regletas de enchufes pueden parecer una solución práctica cuando un electrodoméstico no alcanza la toma de corriente más cercana, pero organismos especializados en seguridad eléctrica y prevención de incendios advierten que esta práctica representa un grave riesgo para los hogares colombianos.

El peligro oculto en las conexiones eléctricas

De acuerdo con la National Fire Protection Association (NFPA), los cables de extensión están diseñados exclusivamente para uso temporal y nunca deben utilizarse para alimentar electrodomésticos de gran tamaño o alto consumo energético. La principal preocupación de los expertos radica en el uso de cables inadecuados, lo que puede provocar sobrecalentamiento, daños irreparables en los aparatos y un riesgo significativamente mayor de incendios o descargas eléctricas peligrosas.

Según las guías técnicas publicadas por especialistas en electricidad, muchos electrodomésticos domésticos superan ampliamente la capacidad segura de una regleta o cable de extensión común. La mayoría de las regletas domésticas están clasificadas para 15 amperios a 120 voltios, lo que equivale a un máximo teórico de 1800 vatios. Sin embargo, los expertos recomiendan no superar nunca los 960 vatios en una sola regleta para evitar sobrecalentamientos y riesgos eléctricos potencialmente catastróficos.

Consecuencias de sobrepasar los límites de seguridad

Superar los límites de capacidad de las extensiones eléctricas puede derivar en múltiples problemas graves:

  • Aislamiento derretido en los cables
  • Disyuntores disparados constantemente
  • Incendios eléctricos de origen en las conexiones
  • Cortocircuitos peligrosos
  • Daños irreversibles en electrodomésticos costosos

Los diez electrodomésticos que nunca deben conectarse a extensiones

1. Refrigeradores y congeladores: Estos aparatos utilizan compresores que se encienden y apagan cíclicamente, consumiendo una corriente extremadamente alta en cada arranque. Esa carga repentina puede sobrecargar fácilmente una regleta estándar.

2. Microondas: Suelen consumir entre 1000 y 1500 vatios, superando considerablemente lo que una regleta estándar puede manejar con seguridad. Su uso en extensiones puede provocar derretimiento de cables, cortocircuitos o incendios eléctricos.

3. Cafeteras y tostadoras: Requieren ráfagas cortas de alto voltaje que pueden generar sobrecargas instantáneas o dañar permanentemente el cableado.

4. Hornos tostadores, freidoras de aire y ollas de cocción lenta: Estos aparatos generan mucho calor y consumen energía elevada constantemente, por lo que no están diseñados para enchufes compartidos.

5. Secadores de pelo y rizadores: Combinan alto calor y alto voltaje de manera simultánea, lo que los convierte en uno de los principales riesgos de sobrecarga en los baños.

6. Calentadores de ambiente: Con un consumo aproximado de 1500 vatios, sobrecargan la inmensa mayoría de las regletas disponibles en el mercado.

7. Aires acondicionados: Sus compresores requieren corriente estable y constante, y en muchos casos necesitan una toma dedicada en su propio circuito eléctrico independiente.

8. Lavadora y secadora: Estos electrodomésticos requieren líneas de 240 voltios y altas cargas de corriente que las regletas comunes no están diseñadas para soportar.

9. Herramientas eléctricas: Las herramientas con motor generan sobretensiones considerables y requieren corrientes fuertes y estables que las extensiones no pueden proporcionar.

10. Encadenar extensiones: Conectar una extensión a otra, o a una regleta, es una práctica conocida como "encadenamiento" y supone un riesgo considerable de incendio por acumulación de calor.

Recomendaciones de expertos en seguridad eléctrica

La Electrical Safety Foundation International (ESFI) insiste en que los cables de extensión no deben sustituir nunca el cableado permanente de una vivienda ni utilizarse para más de un aparato simultáneamente. Tampoco deben pasar por paredes, puertas o pisos, ya que el calor puede acumularse en espacios confinados y provocar incendios de rápida propagación.

Antes de conectar cualquier electrodoméstico, los expertos recomiendan verificar cuidadosamente su potencia nominal —generalmente indicada en la etiqueta o manual del fabricante— y compararla con la capacidad real del cable de extensión. Nunca debe utilizarse un cable con una potencia inferior a la requerida por el aparato, ya que esto representa un riesgo inmediato.

Además, se aconseja comprar únicamente cables aprobados por laboratorios independientes reconocidos como UL, ETL o CSA, y nunca utilizar cables dañados, desgastados o que presenten calentamiento anormal durante su uso.

La regla fundamental de seguridad eléctrica

La recomendación de los especialistas es clara y contundente: si el electrodoméstico genera calor, tiene motor o requiere alta potencia constante, no debe conectarse nunca a una extensión. Los cables de extensión son soluciones estrictamente temporales y no sustituyen bajo ninguna circunstancia un circuito eléctrico dedicado y correctamente instalado.

La práctica más segura es conectar directamente los electrodomésticos de alto consumo a tomas de pared individuales, preferiblemente en circuitos separados, y utilizar una sola regleta por cada toma de corriente disponible. Esta simple medida preventiva puede evitar incendios domésticos, proteger valiosos electrodomésticos y salvaguardar la seguridad de todas las personas en el hogar.