Hablar dos o más idiomas no implica que el cerebro almacene reglas gramaticales separadas para cada lengua. Un estudio liderado por la Universidad de Nueva York revela que las personas bilingües utilizan un mismo mecanismo neuronal para procesar la gramática, sin importar el idioma que hablen. Este hallazgo refuerza la idea de que el lenguaje humano se sustenta en una arquitectura cerebral universal, capaz de adaptarse a distintas lenguas sin necesidad de crear "motores gramaticales" independientes.
Detalles del estudio
La investigación, publicada en la revista JNeurosci, buscó resolver un debate de larga data entre lingüistas y neurocientíficos: ¿el cerebro procesa la gramática de cada idioma mediante circuitos diferentes o emplea un sistema común? Para responder, los científicos analizaron la actividad cerebral de hablantes bilingües de español e inglés mediante magnetoencefalografía (MEG), una técnica de neuroimagen con alta precisión temporal.
Durante el experimento, los participantes debían transformar sustantivos del singular al plural en ambos idiomas, una tarea que exige aplicar reglas gramaticales de forma automática. Los resultados mostraron que, tanto en inglés como en español, se activaba exactamente la misma red de regiones cerebrales para realizar esos cálculos gramaticales. El patrón se mantenía estable incluso cuando las palabras tenían sonidos o estructuras muy diferentes, lo que indica que el cerebro reutiliza un mismo sistema para resolver problemas lingüísticos en distintas lenguas.
Una plantilla universal
El estudio fue más allá de comparar dos idiomas. Los científicos también evaluaron la respuesta cerebral ante cognados (palabras con significado y forma similares en diferentes lenguas) y pseudopalabras (términos inventados). Incluso con palabras inexistentes, el cerebro recurrió al mismo mecanismo para aplicar las reglas gramaticales. Esto sugiere que la gramática funciona como una plantilla abstracta, capaz de operar sobre cualquier palabra, sin importar su origen o si pertenece a un idioma conocido.
Según Esti Blanco-Elorrieta, una de las autoras del estudio, los hallazgos constituyen una de las evidencias neuronales más sólidas de que los cálculos gramaticales son compartidos entre idiomas en personas bilingües. En lugar de construir sistemas independientes para cada lengua, el cerebro reutiliza una misma infraestructura neuronal.
El descubrimiento también ofrece una explicación alternativa a un fenómeno frecuente entre quienes dominan varios idiomas: la mezcla ocasional de reglas gramaticales. Más que reflejar una competencia entre dos sistemas distintos, esas interferencias serían consecuencia de utilizar un mismo mecanismo para procesar ambas lenguas.
Implicaciones para el aprendizaje
Si la gramática se apoya en una arquitectura cerebral común, aprender un tercer o cuarto idioma podría resultar más sencillo de lo que se pensaba, pues el cerebro aprovecharía una estructura neuronal ya existente y solo tendría que adaptarla a las particularidades de la nueva lengua. Aunque el estudio se realizó únicamente con hablantes de español e inglés, los investigadores consideran que sus resultados respaldan la existencia de un mecanismo universal para el lenguaje humano.
Este hallazgo ayuda a explicar por qué las personas bilingües suelen aprender una tercera lengua con mayor facilidad y respalda teorías que plantean la existencia de principios gramaticales compartidos entre todos los idiomas. Para los expertos, comprender cómo funciona este mecanismo también podría mejorar los métodos de enseñanza de lenguas y abrir nuevas estrategias de aprendizaje.



