La movilidad eléctrica liviana, que incluye bicicletas, triciclos y patinetas con motor eléctrico, ha generado gran debate tras la socialización de la nueva normativa que las regula. Se trata de la Ley 2486 de 2025, cuyo objetivo es promover la micromovilidad urbana y ofrecer alternativas ecológicas y económicas para los ciudadanos.
Mitos comunes sobre la movilidad eléctrica liviana
En diálogo con Vanguardia, Gabriel Gutiérrez, gerente de Minca, empresa colombiana líder en patinetas eléctricas, despejó las principales dudas y mitos que circulan en torno a estos vehículos. A continuación, los detalles.
Mito 1: ¿Se requiere SOAT, matrícula y licencia?
Según el Ministerio de Transporte, los vehículos de movilidad eléctrica liviana que pesen menos de 60 kg, tengan una potencia inferior a 1000 W o no superen los 40 km/h no necesitan SOAT ni matrícula. Gutiérrez aclara que basta con cumplir uno de estos requisitos para ser considerado un vehículo liviano personal exento de dichos trámites. No obstante, reconoce que se necesita más regulación y esperan la normativa definitiva del Ministerio. “No estamos en contra de la regulación, pero sí de que nos igualen el peso regulatorio al de las motocicletas de combustión, que causan el 70 % de los siniestros y el 80 % no tienen SOAT vigente”, afirmó.
Mito 2: ¿Son costosas en consumo de energía?
Gutiérrez asegura que el mantenimiento de estos vehículos es mucho menor que el de una motocicleta de combustión. En cuanto al consumo, cargar una bicicleta o patineta eléctrica cuesta entre 400 y 500 pesos por carga, dependiendo de la tarifa eléctrica de cada ciudad.
Mito 3: ¿No tienen suficiente potencia?
El mercado ofrece alternativas para todos los presupuestos y necesidades, con potencias que van desde 350 W hasta 1000 W y autonomías de 25 a 60 kilómetros por carga. La velocidad varía según el modelo. “Son alternativas de transición energética que contaminan menos y ayudan a sacar vehículos de combustión de las calles”, destacó el experto.
Mito 4: ¿Vida útil corta por las baterías?
La duración de las baterías depende de la tecnología utilizada. Las baterías de plomo-ácido, más económicas, son menos duraderas y sensibles a la temperatura. En cambio, las de litio ofrecen mayor vida útil. “Tenemos usuarios con más de 5 mil kilómetros sin cambiar la batería, o incluso siete años con el vehículo en perfecto estado”, comentó Gutiérrez.
Mito 5: ¿Son difíciles de cargar?
Hoy en día, muchos modelos cuentan con baterías extraíbles y ligeras que se pueden cargar fácilmente en casa, sin necesidad de estar cerca de un tomacorriente. “Son vehículos mucho más fáciles en cuestiones de carga”, aseguró el gerente de Minca.
Crecimiento de la movilidad eléctrica liviana
Gutiérrez resaltó que este tipo de movilidad ha crecido un 256 % desde 2021, impulsado por sus beneficios económicos, ambientales y de calidad de vida. Países como China, Holanda y Taiwán son referentes mundiales en esta transición hacia alternativas más limpias.



