Padre Giraldo insiste: restos de Camilo Torres deben reposar en osario de la Universidad Nacional
Restos de Camilo Torres irían a osario de la Universidad Nacional

Entrega histórica de restos del 'cura guerrillero' genera debate sobre su destino final

En una ceremonia privada y discreta celebrada el domingo 15 de febrero, la Unidad de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas (UBPD) hizo entrega al sacerdote jesuita Javier Giraldo Moreno de los restos óseos que, según sus investigaciones, corresponden al emblemático 'cura guerrillero' Camilo Torres Restrepo. El acto marcó un momento significativo en la búsqueda de verdad sobre uno de los personajes más controvertidos de la historia colombiana reciente.

Destino elegido: la Universidad Nacional como lugar de reposo

Una vez en posesión de los restos, el padre Giraldo manifestó de manera enfática su voluntad de que estos sean depositados en la capilla Cristo Maestro de la Universidad Nacional en Bogotá. Este lugar no fue escogido al azar: Camilo Torres fue estudiante de Derecho, docente, cofundador del Departamento de Sociología y, crucialmente, el primer capellán de esa misma capilla en el campus universitario.

"La Universidad Nacional no fue simplemente su casa académica; fue el escenario donde ejerció su ministerio sacerdotal y donde desarrolló gran parte de su pensamiento sobre el amor eficaz y la justicia social. Por eso, considero que es el lugar más apropiado para que descanse finalmente", declaró el padre Giraldo con convicción.

De acuerdo con información exclusiva obtenida por medios periodísticos, los restos que ahora custodia el sacerdote Giraldo serán trasladados al osario que la Universidad Nacional ha estado construyendo específicamente para este propósito durante las últimas semanas. Esta estructura se ha preparado anticipando este posible desenlace.

Un proceso de búsqueda que inició en 2019

La investigación que culminó con esta entrega se remonta a 2019, cuando el padre Javier Giraldo formalizó la solicitud ante la UBPD. El objetivo era esclarecer las circunstancias de la muerte de Camilo Torres, ocurrida el 15 de febrero de 1966 en la zona rural de Patio Cemento, San Vicente de Chucurí (Santander), donde perdieron la vida al menos cinco personas durante un enfrentamiento cuando Torres militaba en el Ejército de Liberación Nacional (ELN).

El proceso investigativo incluyó:

  • Localización del sitio de inhumación basado en testimonios, incluido el de un militar.
  • Intervención del lugar señalado el 19 de junio de 2024, donde se recuperó una pequeña urna con restos óseos.
  • Toma de muestras biológicas de familiares fallecidos de Camilo Torres en el Cementerio Central de Bogotá para comparación genética.
  • Análisis forenses exhaustivos realizados entre julio de 2025 y enero de 2026, incluyendo "reasociación de estructuras óseas" y estudios de individualización.

Según explicó Luz Marina Forero, directora de la UBPD, estos estudios permitieron consolidar una hipótesis de identidad al encontrar "concordancias entre el perfil biológico reconstruido y las lesiones compatibles con las causas de muerte registradas históricamente".

Contradicción institucional: UBPD versus Medicina Legal

Mientras la Unidad de Búsqueda afirma con contundencia haber identificado los restos como los de Camilo Torres, el Instituto Nacional de Medicina Legal, bajo la dirección de Ariel Emilio Cortés, mantiene una postura más cautelosa. "Siguiendo los protocolos establecidos, el equipo interdisciplinario forense continúa con los estudios periciales sobre las muestras entregadas por la UBPD", declaró Cortés este mismo fin de semana.

Esta divergencia de criterios ha creado un escenario de tensión institucional, donde la UBPD decidió proceder con la entrega basándose en su "criterio profesional e investigativo", mientras Medicina Legal insiste en que los análisis continúan para determinar con certeza científica la identidad de los restos.

El padre Giraldo, por su parte, expresó una satisfacción mesurada: "Siento satisfacción al recibir una respuesta tras años de esfuerzos, pero no lo vivo como algo personal. A lo largo de los años, he comprobado cómo el pensamiento y las palabras de Camilo Torres siguen tocando el corazón de muchos colombianos".

La decisión final sobre el destino de los restos y la resolución de esta discrepancia institucional se espera que tenga lugar en las próximas semanas, mientras la Universidad Nacional ultima los detalles del osario que podría acoger los restos de uno de los personajes más simbólicos de la historia sociopolítica colombiana.