EE.UU. endurece política migratoria: refugiados sin residencia permanente enfrentan detención indefinida
Refugiados en EE.UU. enfrentan detención indefinida por nueva norma

Nueva política migratoria de EE.UU. amenaza con detención indefinida a miles de refugiados

El gobierno de Estados Unidos ha implementado un cambio radical en su política migratoria que pone en riesgo a miles de refugiados que ingresaron legalmente al país pero que no han obtenido aún el estatus de residentes permanentes. Según nuevas directrices del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), estas personas ahora pueden ser detenidas y recluidas durante todo el tiempo que sea necesario para revisar su situación migratoria.

Detalles del endurecimiento migratorio

La medida afecta específicamente a refugiados que, tras haber pasado por exhaustivas verificaciones para obtener su estatus inicial, no han iniciado los trámites para conseguir la residencia permanente (conocida como "tarjeta verde") dentro del primer año de su estadía en territorio estadounidense. La normativa fue incorporada oficialmente el miércoles pasado al expediente de un caso judicial en curso ante un tribunal del estado de Minnesota.

Organizaciones de defensa de derechos humanos han reaccionado con alarma ante esta decisión. El Proyecto Internacional de Asistencia para Refugiados (IRAP) calificó el cambio como "una ruptura radical con las prácticas anteriores", expresando especial preocupación porque "no se haya fijado ningún límite de tiempo" para las posibles detenciones.

Contexto político y justificación gubernamental

El Departamento de Seguridad Nacional justificó este endurecimiento migratorio citando imperativos de "seguridad nacional" y "seguridad pública". Esta decisión se enmarca dentro del contexto más amplio de la política migratoria de la administración del presidente Donald Trump, quien prácticamente ha reducido a cero la acogida de refugiados desde su regreso a la Casa Blanca.

La administración Trump ha establecido un límite máximo de 7.500 refugiados admitidos para el año fiscal 2026, una cifra drásticamente inferior a los más de 100.000 que se aceptaban anualmente durante la presidencia demócrata de Joe Biden. La única excepción notable ha sido la acogida de afrikáners sudafricanos, descendientes de los primeros colonos europeos, a quienes Trump ha descrito como "perseguidos".

Implicaciones judiciales y alcance de la medida

La nueva directriz del DHS aparece en respuesta a un caso presentado ante un juez federal que, a finales de enero, había prohibido provisionalmente al gobierno detener a refugiados carentes de estatus de residente permanente. El magistrado había argumentado que, si bien el gobierno podía aplicar la legislación migratoria y reexaminar el estatus de estas personas, debía hacerlo "sin arrestar ni detener a los refugiados", dado que sus antecedentes ya habían sido sometidos a rigurosas verificaciones.

Este caso judicial afecta directamente a aproximadamente 5.600 refugiados residentes en Minnesota, estado cuya principal área metropolitana, Mineápolis, fue hasta hace poco el epicentro de operaciones de la policía de inmigración estadounidense. La implementación de esta nueva política marca un punto de inflexión significativo en el tratamiento de las poblaciones refugiadas dentro del territorio norteamericano.