Angustia por desaparición de mujer en la Zona T de Bogotá
La desaparición de Carmenza Carolina Cotes Robayo durante la madrugada del sábado 7 de marzo ha generado profunda preocupación entre sus seres queridos. La mujer fue vista por última vez después de pasar una noche con amigos en la reconocida Zona T de Bogotá, específicamente en la intersección de la calle 26 (avenida El Dorado) con carrera 42.
Relato detallado de los hechos
Según el testimonio de una amiga que la acompañaba esa noche, ambas intentaron ingresar inicialmente al bar Casa D en la Zona T, pero no les permitieron el acceso. Ante esta situación, decidieron dirigirse hacia la calle 80, cerca de la popular zona de entretenimiento nocturno, donde se encontraron con otro grupo de amigos para continuar la velada en un establecimiento diferente.
"Nosotras salimos de la Zona T, tuvimos un problema en el bar, en Casa D, porque no nos dejaron entrar", relató la amiga de Cotes en entrevista con La F.M.
Momento de la desaparición
Después de permanecer en el segundo establecimiento hasta altas horas de la madrugada, el grupo decidió separarse para retornar a sus hogares. La amiga testigo explicó que mientras ella tomó un servicio de transporte con otras personas, Carmenza Carolina Cotes optó por dirigirse sola hacia su residencia.
La preocupación surgió al amanecer cuando los familiares y amigos se percataron de que la mujer nunca llegó a su destino y no respondía a mensajes ni llamadas. "Esta mañana fue cuando nos dimos cuenta de que nunca apareció", detalló la fuente radial.
Posible localización y contexto preocupante
En horas de la tarde del mismo sábado, una usuaria de Twitter identificada como 'Marce' Tabares respondió a la noticia de La F.M. afirmando que la mujer había sido localizada y se encontraba en buen estado. Sin embargo, hasta el momento no existe confirmación oficial por parte de las autoridades sobre este particular.
Este caso se suma a una preocupante tendencia de desapariciones en Bogotá que evidencia problemas de seguridad para ciudadanos que buscan disfrutar de la vida nocturna. Situaciones similares han vivido otras personas como David Acosta, un ingeniero de 27 años cuyo rastro también se perdió en la Zona T, y Diana Ospina, quien desapareció durante casi dos días después de tomar un taxi al salir de la discoteca Theatron en Chapinero, siendo víctima de un paseo millonario donde perdió objetos valiosos.
Las desapariciones en la capital colombiana continúan generando angustia colectiva y ponen en evidencia la vulnerabilidad de quienes transitan por zonas de entretenimiento nocturno sin la certeza de poder regresar seguros a sus hogares.
