El dolor sigue intacto en la familia de un menor de 13 años, promesa del fútbol en Piedecuesta, Santander, que murió tras ser atacado con arma blanca cuando regresaba a su vivienda. Su madre, entre la tristeza y la exigencia de justicia, relató cómo ocurrió el crimen que generó rechazo y consternación en el área metropolitana de Bucaramanga.
La mujer aseguró que su hijo no estaba involucrado en nada extraño y que, como de costumbre, iba caminando hacia su casa en el barrio Suratoque cuando fue interceptado hacia las 9:45 p.m. del pasado 15 de mayo, en la calle 4 con carrera 9, en el sector conocido como la cancha del Pobre Luis.
Detalles del ataque
“Mi hijo bajaba ya para la casa y de repente dos personas en una moto, vestidos de negro, se acercaron al andén por donde él venía y el de atrás, sin que cruzaran palabras, sacó un cuchillo y le pegó una puñalada. El sitio donde lo atacaron es cerca de donde vivimos”, contó la mamá a Vanguardia.
A pesar de que el menor fue auxiliado y trasladado al Hospital Internacional de Colombia (HIC), perdió la vida cuando era sometido a una cirugía en el tórax. Los agresores huyeron del lugar y, hasta el momento, no se ha revelado su identidad.
¿Por qué lo mataron?
Aún la familia no tiene claro los motivos que llevaron a estas personas a acabar con la vida del menor. Aunque se ha mencionado que podría tratarse de problemas relacionados con “fronteras invisibles”, una problemática que afecta a varios sectores de Piedecuesta, sus familiares aseguran que ese no sería el caso.
“Mi hijo era ajeno a todo eso. Ese era un lugar muy transitado porque por ahí queda la cancha donde él entrenaba. Es algo ilógico. Incluso yo varias veces lo acompañé”, expresó la madre.
La mujer recalcó que su hijo, el tercero de cuatro hermanos, quien siempre se crió en el barrio Suratoque de Piedecuesta, no tenía ningún problema con nadie. “Se metieron con un niño que no le debía nada a nadie, no tenía maldad. Su único gusto era jugar fútbol, hacer goles, ser profesional y entrar a la cancha a hacer vivir emociones”, agregó.
Un talento del fútbol que soñaba con ser profesional
El hecho ha generado profunda conmoción en Piedecuesta, no solo por la brutalidad del ataque, sino porque la víctima era un menor reconocido por su talento deportivo y sus sueños de llegar al fútbol profesional. Desde los cinco años practicaba fútbol y desde 2023 hacía parte del Sporting Fútbol Club de Piedecuesta, donde entrenaba de forma constante y destacaba por su disciplina.
Estudiaba en el colegio Balbino García, cursaba sexto grado y, según su familia, gran parte de su vida giraba alrededor del balón. “Su único vicio era jugar fútbol. Él solamente quería triunfar, ser el mejor jugador, ser profesional”, recordó su madre. El menor también era hincha del América de Cali y soñaba con vestir la camiseta del equipo vallecaucano. “El sueño que él más anhelaba era jugar en el América”, concluyó su mamá.
Recompensa por los responsables
Como parte de las acciones para avanzar en la investigación, la Alcaldía de Piedecuesta anunció una recompensa de hasta 15 millones de pesos por información que permita identificar a los responsables. “Desde la Alcaldía de Piedecuesta ofrecemos hasta $15 millones de recompensa para dar con los responsables del asesinato del menor”, señalaron las autoridades locales.



