Líderes sociales de Bojayá exigen perdón estatal real y no protocolario
Líderes de Bojayá exigen perdón estatal real

Los líderes sociales de Bojayá, en el departamento del Chocó, han establecido una serie de condiciones claras para que el perdón que el Estado debe ofrecer por la masacre del 2 de mayo de 2002 sea genuino y no se convierta en un mero acto protocolario. La comunidad aún aguarda que el Gobierno Nacional reconozca su responsabilidad por haberlos abandonado y por permitir que alrededor de 80 personas, entre ellas 48 niños, perdieran la vida tras la explosión de un cilindro bomba en la iglesia del municipio, durante un enfrentamiento entre la entonces guerrilla de las Farc y grupos paramilitares.

Un perdón que no llega

El Ministerio de Defensa, en representación del Gobierno Nacional, tenía programado realizar este acto de desagravio hace dos semanas, pero las condiciones climáticas adversas impidieron que la delegación llegara a tiempo, por lo que el evento tuvo que ser reprogramado. Esta situación ha generado frustración entre los habitantes, quienes consideran que la demora es una muestra más de la falta de compromiso estatal con las víctimas.

Líneas rojas de los líderes sociales

Ante este panorama, los líderes sociales de la zona han trazado unas líneas rojas que consideran indispensables para que el perdón sea realmente efectivo. Entre ellas destacan:

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  • Reconocimiento público de la responsabilidad del Estado en la masacre, no solo como un hecho aislado, sino como parte de un patrón de abandono histórico.
  • Garantías de no repetición, que incluyan medidas concretas para proteger a la población civil en zonas de conflicto.
  • Reparación integral para las víctimas, que vaya más allá de lo simbólico y aborde las necesidades de justicia, verdad y reparación material.
  • Participación activa de la comunidad en el diseño e implementación de las políticas de reparación y memoria.

Los líderes enfatizan que el perdón no puede ser un acto vacío, sino que debe traducirse en acciones concretas que transformen las condiciones de vida de la población y eviten que tragedias como la de Bojayá se repitan.

Contexto de la masacre

La masacre de Bojayá ocurrió el 2 de mayo de 2002, cuando un cilindro bomba lanzado por las Farc durante un combate con paramilitares impactó contra la iglesia donde se refugiaban los pobladores. El saldo fue de 79 muertos y más de 100 heridos, en su mayoría mujeres y niños. A pesar de que han pasado más de dos décadas, las víctimas aún luchan por obtener justicia y reparación.

La espera continúa

Mientras tanto, la comunidad de Bojayá sigue esperando que el Estado cumpla con su promesa de pedir perdón. Los líderes sociales advierten que no aceptarán un acto que no cumpla con las líneas rojas establecidas, y que continuarán movilizándose hasta que se garantice una reparación real y transformadora.

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