Fondo 'No es Hora de Callar' protegerá a periodistas en Colombia
Fondo 'No es Hora de Callar' protegerá a periodistas

Las puertas del Teatro Colón se abrieron este 19 de mayo para un acto simbólico atravesado por la memoria, la reparación y una deuda histórica con las mujeres periodistas en Colombia. En uno de los escenarios más emblemáticos del país, se realizó el lanzamiento oficial del fondo “No es Hora de Callar”, una medida creada para prevenir violencias basadas en género en el ejercicio periodístico, fortalecer mecanismos de protección y responder a las agresiones que durante décadas han marcado la vida de muchas mujeres en el periodismo.

El nombre del fondo carga una historia que el país conoce bien: la de Jineth Bedoya Lima y su incansable lucha por los derechos de las mujeres periodistas. En mayo de 2000, mientras investigaba sobre las estructuras criminales en la cárcel La Modelo, fue víctima de secuestro, tortura y violencia sexual. Su caso llegó hasta la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH), que condenó al Estado colombiano en 2021, y ella se convirtió en un símbolo para muchas reporteras que, durante años, trabajaron entendiendo que el peligro también estaba atravesado por la violencia machista.

“No han sido días fáciles, ni meses fáciles, ni años fáciles. Llegar a este día, hoy, que es tan especial porque por fin puedo entregarle algo a las mujeres periodistas de este país, me ha costado la vida misma. Y no me arrepiento de las batallas que he dado para buscar justicia, para transformar mi dolor y para entender que mi propósito es colectivo y no exclusivamente para mí: potenciar las voces de quienes, como yo, han sufrido violencia sexual, silenciamiento, humillación, censura y persecución”, dijo la periodista durante el lanzamiento.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

Un fondo para la reparación integral

La creación del fondo responde a una parte de las medidas de reparación integral ordenadas por la Corte, mediante las cuales el Estado debía crear un mecanismo capaz de financiar programas de prevención, protección y acompañamiento para mujeres periodistas víctimas de violencias basadas en género. La decisión incluía, además, incorporar el enfoque de género dentro de las políticas públicas de protección a periodistas y avanzar en garantías de no repetición. Es decir, reconocer que muchas comunicadoras enfrentan riesgos específicos atravesados por desigualdades de género, relaciones de poder y violencias que históricamente fueron minimizadas dentro del ejercicio periodístico.

“Vengo para dejar huella”, fue el mensaje con el que inició el acto protocolario, en medio de tambores, músicas tradicionales del Cauca y un ritual de armonización encabezado por la agrupación Flautas del Sentir. El evento, liderado por el Ministerio de Igualdad y Equidad y el Viceministerio de las Mujeres, reunió a periodistas de distintas regiones del país, organizaciones defensoras de la libertad de prensa y representantes institucionales.

Después continuó el performance “No es hora de callar”, liderado y escrito por la dramaturga Patricia Ariza, en el que se rindió homenaje a nueve mujeres periodistas y trabajadoras de medios de comunicación víctimas del silenciamiento y la violencia: Silvia Duzán, Diana Turbay, Amparo Jiménez, Flora Alba Núñez, María Efigenia Vásquez, Beatriz Cano, Elizabeth Obando, María Elena Salinas y Martha López.

Entrega simbólica de reparaciones

Durante el acto, el ministro de Igualdad, Luis Alfredo Acosta, le entregó a Jineth Bedoya el documento oficial con las medidas de reparación asumidas por el Estado. Además, lideresas indígenas le entregaron un tejido, una mochila y una orquídea como símbolo de resistencia y memoria. Los objetos aparecieron en medio de un acto atravesado por gestos que buscaban reconocer la resiliencia y los años en los que, con su insistencia, convirtió una experiencia de violencia en una lucha colectiva por las garantías de las mujeres periodistas.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar

Así funcionará el fondo “No es Hora de Callar”

El fondo funcionará como una bolsa pública de recursos destinada a financiar programas de prevención, protección y atención integral para mujeres periodistas víctimas de violencias basadas en género. También apoyará investigaciones sobre las agresiones que enfrentan las comunicadoras y medidas de seguridad para quienes estén en riesgo por su trabajo. Entre las acciones contempladas aparecen capacitaciones en seguridad digital, autoprotección física y cobertura en zonas afectadas por el conflicto armado.

El decreto que reglamenta el mecanismo también establece que las medidas deberán llegar a periodistas de distintas regiones del país, incluidos territorios rurales y zonas históricamente excluidas de las rutas institucionales de atención y protección. A su vez, la administración de los recursos quedará en manos de un comité integrado por representantes del Ministerio de Igualdad, el Viceministerio de las Mujeres, la campaña No Es Hora de Callar y la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP). Ese espacio tendrá la tarea de decidir qué programas y proyectos recibirán financiación y deberá sesionar al menos cuatro veces al año.

Presupuesto y sostenibilidad del fondo

Sin embargo, ante la incertidumbre sobre qué ocurrirá con el Ministerio de Igualdad y Equidad, que hasta el momento entrará en liquidación el próximo 20 de junio, la periodista resaltó que el fondo no depende de ello. “Es una medida ordenada por la Corte Interamericana, a la cual debe responder el Estado colombiano. La ley dice que el fondo está bajo la tutela del Ministerio de Igualdad o de quien haga sus veces. Así que, si al final el ministerio desaparece, el fondo pasará a la entidad que el Gobierno decida que asuma las funciones del Viceministerio de las Mujeres, y allí funcionará”, explicó. Asimismo, explicó que el fondo contará con un presupuesto anual cercano a los 2.000 millones de pesos provenientes del Presupuesto General de la Nación.