Exsoldado colombiano fallece en Dubái durante escalada bélica en Oriente Medio
La noticia del fallecimiento de Sebastián Loaiza Tobío, un exsoldado profesional colombiano que trabajaba como contratista militar en Oriente Medio, ha generado conmoción en el departamento de Bolívar. El hombre, originario de la vereda Yatí en Magangué, perdió la vida en Dubái durante un bombardeo con drones que impactó objetivos estratégicos en la zona, en medio de la creciente tensión militar entre Estados Unidos, Israel e Irán.
Un profesional militar con amplia experiencia
Sebastián Loaiza poseía un entrenamiento militar avanzado que incluyó formación en paracaidismo, buceo táctico, combate fluvial y rapel. Antes de viajar al exterior, acumuló una experiencia destacada como soldado profesional en Colombia, conocimientos que le permitieron integrarse al mercado de la seguridad privada internacional, donde los uniformados nacionales son altamente valorados por su capacitación.
En el momento de su muerte, el colombiano acumulaba casi trece años de servicio en los Emiratos Árabes Unidos. Su vinculación, descrita por sus allegados bajo la figura de 'soldado independiente' o contratista, inició hace bastante tiempo con el objetivo principal de encontrar estabilidad financiera para su familia.
"La difícil situación de acá no les permite a ellos estar en una estabilidad económica", explicó su hermano Álvaro José Loaiza en declaraciones a Caracol Radio, subrayando que la búsqueda de mejores oportunidades para sus seres queridos fue el motor principal de su permanencia prolongada en el extranjero.
Circunstancias trágicas del ataque
Sobre las circunstancias exactas del siniestro, la información compartida por los allegados indica que el ataque ocurrió de manera repentina. De acuerdo con las versiones de la familia, el grupo de contratistas en el que estaba Sebastián Loaiza acababa de abandonar un búnker de protección cuando recibieron un fuerte ataque.
"En el instante, nuevamente el bombardeo se puso recio", relató Álvaro José Loaiza al medio radial, confirmando que fue en ese segundo despliegue de drones donde se produjo el impacto que le costó la vida al colombiano.
Sebastián había visitado Colombia recientemente, compartiendo con su familia entre los meses de julio y septiembre del año 2025. Durante ese tiempo, sus padres, hermanos y su compañera sentimental le habían insistido en la necesidad de finalizar su contrato para evitar los riesgos constantes en Oriente Medio. Por su parte, el exsoldado ya tenía contemplado regresar a su país de tiempo completo.
Complejo proceso de repatriación
Loaiza Tobío tenía dos hijas: una pequeña de diez años residente en Medellín y una bebé fruto de su relación actual. Ahora, mientras la familia avanza en un trágico duelo en el municipio de Magangué, también inicia un complejo trámite administrativo y diplomático para traer sus restos de vuelta a territorio colombiano.
Las autoridades han advertido a los parientes que la repatriación no será un proceso inmediato debido a la complejidad de la situación internacional. Debido a los protocolos y la situación de guerra en esa zona del mundo, el traslado del cuerpo podría tardar aproximadamente un mes.
"Nos han dado la noticia de que tenemos que ser pacientes con la situación porque es un proceso bastante demorado", manifestó su hermano al citado medio.
Por ahora, los habitantes de la comunidad de Yatí esperan poder darle el último adiós a un hombre que, tras doce años de servicio lejos de casa, falleció a pocos meses de cumplir su promesa de retornar definitivamente a su hogar en Colombia.
