El experto que confirmó el hallazgo de Camilo Torres revela detalles del proceso forense
La confirmación del hallazgo de los restos del cura Camilo Torres, fundador de la facultad de Sociología de la Universidad Nacional y miembro del ELN fallecido en 1966, ha puesto en primer plano el trabajo de la antropología forense en Colombia. La Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas anunció este lunes 16 de febrero la identificación con alta probabilidad de los restos del sacerdote guerrillero, encontrados en un cementerio de Bucaramanga.
La metodología que hizo posible la identificación
El antropólogo forense argentino Luis Fondebrider, autoridad internacional con más de cuatro décadas de experiencia en la búsqueda de desaparecidos en más de 60 países, fue clave en este proceso. En entrevista exclusiva, Fondebrider detalló cómo la investigación antropológica, diferente a la genética, permitió llegar a conclusiones contundentes.
"Primero, el hallazgo es solamente una parte del proceso de búsqueda", explicó el experto. "Está la investigación preliminar que reconstruye el cuándo, dónde, cómo y por qué desaparece una persona. Utilizamos testimonios orales de testigos directos y secundarios, documentos estatales, confidenciales y administrativos, como libros de ingreso a cementerios o informes de inteligencia".
Los datos contextuales que llevaron al descubrimiento
En el caso específico de Camilo Torres, la información crucial provino de un testimonio militar que participó en los hechos de 1966. Este testigo reveló a la Unidad de Búsqueda que los restos del sacerdote habían sido depositados en una urna especial en el pabellón militar del cementerio de Bucaramanga, después de ser exhumados tres años después de su muerte.
Fondebrider destacó varios elementos coincidentes que fortalecieron la identificación:
- Las heridas por proyectil de arma de fuego en espalda y pelvis, documentadas en el acta de levantamiento del cadáver
- La estatura excepcional de Torres (1,85 metros o más) para la época
- La edad de 37 años al momento de la muerte
- La calidad de los servicios odontológicos recibidos, visible en los restos
- La urna de alta calidad donde fueron depositados los restos, diferente a las urnas básicas comunes en Colombia
La complejidad del análisis genético en suelos ácidos
El experto explicó que el suelo ácido colombiano presenta desafíos particulares para la recuperación de ADN. "Prácticamente se come los huesos", señaló Fondebrider. "Hay casos donde solo encontramos la silueta porque los huesos ya no están. En este caso, aunque no era tan extremo, el ADN estaba degradado".
Inicialmente, Medicina Legal no pudo obtener un perfil genético, por lo que la Unidad de Búsqueda envió muestras a un laboratorio especializado en Texas, Estados Unidos. Allí se aplicó una técnica para limpiar la contaminación del hueso, permitiendo posteriormente la comparación con una muestra del padre de Camilo Torres, que arrojó una coincidencia estadística altísima.
Experiencia con casos históricos internacionales
Con 42 años de trayectoria, Fondebrider ha participado en la identificación de figuras históricas como el Che Guevara, Salvador Allende y Pablo Neruda, aunque insiste en que su trabajo se centra principalmente en personas anónimas. "Me han tocado personajes públicos, pero esos casos no son ni más complejos ni más fáciles. La única diferencia es su visibilidad social y las repercusiones políticas que generan sus hallazgos".
Los desafíos particulares de Colombia
Fondebrider destacó varias características que hacen especialmente complejo el trabajo de búsqueda en Colombia:
- Un conflicto con múltiples actores que aún continúa en algunas áreas del país
- La diversidad territorial que dificulta el acceso a zonas de recuperación
- Ocho millones de personas desplazadas que ya no viven en sus lugares de origen
- El envejecimiento y fallecimiento de testigos clave
- La agresividad del medio ambiente colombiano, particularmente en zonas selváticas
"Hay cuerpos que no se van a recuperar nunca", afirmó el antropólogo. "Los arrojados al río Magdalena después de veinte años, los quemados en hornos, los que se los comió la tierra. Es una realidad dura que debemos enfrentar".
La importancia social de encontrar a los desaparecidos
Para Fondebrider, la búsqueda de desaparecidos representa un rito de pasaje fundamental en las sociedades humanas. "La figura de la desaparición forzada es perversa porque no sabés si la persona está viva o muerta. Hasta que no ves el cuerpo, no lo puedes dar por muerto".
El experto mencionó los cinco conceptos básicos para las sociedades latinoamericanas: verdad, justicia, reparación, memoria y no repetición. "Sin esos cinco conceptos, ¿qué tenés? Impunidad y el peligro de repetición", concluyó, expresando su esperanza de que Colombia pueda encontrar la paz a través de estos procesos.
La Unidad de Búsqueda, según Fondebrider, pone el mismo esfuerzo en casos como el de Camilo Torres que en personas anónimas, sin hacer distinciones en su labor humanitaria que busca cerrar ciclos de dolor para miles de familias colombianas.



