Parques de Bucaramanga en crisis: deterioro, consumo de drogas y promesas incumplidas
Crisis en parques de Bucaramanga: deterioro y consumo de drogas

Parques de Bucaramanga: entre el abandono y las promesas incumplidas

Los espacios públicos de Bucaramanga presentan un panorama desolador según denuncias de líderes comunales, quienes alertan sobre el deterioro generalizado, el consumo abierto de drogas y la falta de control en parques emblemáticos de la ciudad. Mientras tanto, la Alcaldía anuncia nuevas intervenciones con una inversión cercana a los $2.900 millones de pesos, aunque las comunidades mantienen escepticismo tras años de promesas incumplidas.

El desierto verde del Parque Bolívar

Henry Acero, presidente de la Junta de Acción Comunal del barrio Bolívar, describe un escenario de completo abandono. "Los bombillos de los pasillos están dañados, no hay prado, el espacio luce desértico y las sillas de los vendedores ambulantes han invadido y destruido las zonas verdes", afirma con preocupación. El parque Bolívar muestra bordillos deteriorados, zonas sin prado y una iluminación deficiente que se ha convertido en una deuda pendiente con la comunidad.

La situación se agrava en las zonas infantiles, donde equipos con madera rota permanecen en uso pese al riesgo evidente para los niños. Acero recuerda que la administración de Juan Carlos Cárdenas se comprometió a intervenir el escenario para los 400 años de Bucaramanga, pero nunca cumplió su promesa, permitiendo que el deterioro siguiera su curso sin control.

Los parques del silencio: Antonia Santos y Los Niños

En los sectores de los parques Antonia Santos y Los Niños, el miedo ha silenciado las denuncias. Un líder comunal que prefiere mantener su identidad en reserva explica la razón: "Hablar implica riesgos. Estamos en la mira de los delincuentes". Describe parques tomados por el consumo y venta de drogas, prostitución, invasión de vendedores ambulantes y una inseguridad generalizada que ahuyenta a las familias.

Lo más preocupante, según el líder, es la posible complicidad de algunas autoridades. "Uno confía en estas personas y cuando se da cuenta, hacen parte de la problemática", señala con desilusión. Aunque la Alcaldía estableció mediante el Decreto 0907 de 2025 un perímetro de 60 metros con restricciones horarias para el consumo de sustancias psicoactivas, los comunales sostienen que el problema no es la falta de normas, sino su aplicación efectiva y sostenida en el territorio.

Tres años de anuncios y pocos resultados

La historia reciente de intervenciones en parques de Bucaramanga se lee como una línea de tiempo de promesas incumplidas:

  1. 2024: El exalcalde Jaime Andrés Beltrán lanzó el plan piloto de "guardaparques" con operativos articulados entre Policía, Ejército y Fiscalía. La estrategia no dio los resultados esperados.
  2. 2025: La misma administración anunció la intervención para recuperar y embellecer 30 parques de la ciudad, con un llamado a la cultura ciudadana que no estuvo acompañado de campañas sostenidas.
  3. 2026: La actual administración planea un nuevo contrato para intervenir once parques específicos con una inversión de $2.900 millones.

Según Deimer Mosquera, asesor de despacho en gerencia de Ciudad, los trabajos incluirán mantenimiento correctivo y preventivo, nuevo mobiliario, renovación de césped y mejoras en infraestructura básica. El contrato aún está en proceso de licitación y las obras iniciarían en aproximadamente mes y medio.

La cultura ciudadana que nunca llega

Uno de los argumentos recurrentes desde las instituciones es la necesidad de fortalecer la cultura ciudadana, pero los líderes comunales señalan que las campañas brillan por su ausencia. "No hay pedagogía sostenida, no hay presencia permanente y los parques quedan solos una vez terminadas las obras", explica un vocero comunitario.

Para las comunidades, la solución no pasa solo por pintar bancas o sembrar pasto. Requiere condiciones mínimas que ningún contrato ha logrado garantizar de manera duradera:

  • Luz eléctrica que funcione durante la noche
  • Seguridad real y presencia institucional permanente
  • Recuperación del espacio público de manos de quienes lo tienen tomado
  • Control efectivo sobre vendedores ambulantes que destruyen zonas verdes

Los parques de Bucaramanga, otrora emblemas de convivencia ciudadana, hoy reflejan una problemática compleja que trasciende el simple embellecimiento estético. Mientras los $2.900 millones de inversión anunciados generan expectativa, las comunidades mantienen cautela, recordando que el verdadero desafío no está en el presupuesto asignado, sino en la voluntad política y la ejecución sostenida que garantice la recuperación duradera de estos espacios vitales para la ciudad.