Colombiano con enfermedad degenerativa implora ayuda desde prisión mexicana
Desde una prisión en el estado de Michoacán, México, Iván Cano, un joven colombiano de 25 años originario de Villavicencio, ha dirigido un desesperado llamado al presidente Gustavo Petro solicitando su intervención para lograr su liberación y regreso a Colombia. El caso fue revelado en el programa Los Informantes de Noticias Caracol, donde se expuso la compleja situación del detenido.
Condición de salud crítica en medio del encierro
Iván Cano padece síndrome de Marfan, una enfermedad genética degenerativa que afecta severamente su tejido conectivo, comprometiendo su visión, corazón y estructura ósea. Con 1,87 metros de estatura y apenas 50 kilos de peso, su estado físico se ha deteriorado notablemente durante su reclusión, al punto de requerir un bastón para desplazarse dentro del penal.
En un video grabado desde la cárcel, Cano se dirigió directamente al mandatario colombiano: "Buenas tardes, señor presidente de la República. Me dirijo hoy a usted con todo el corazón y con toda la verdad... Yo le quiero suplicar a usted, señor presidente, que es el único que me puede ayudar en esta situación. Estoy acusado injustamente, sin pruebas contundentes. Yo quiero pedirle por favor, que me dé una sola oportunidad para regresar a casa, a mi país, abrazar a mi familia".
Una oferta laboral que se convirtió en pesadilla
La historia de Cano comenzó cuando, tras un año de desempleo en Colombia, recibió una oferta laboral para trabajar en sistemas informáticos en México. Como técnico egresado del SENA, aceptó la propuesta de una supuesta empresa de paquetería, pero al llegar a Guadalajara fue secuestrado por el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Según la investigación periodística, el joven fue torturado durante dos semanas al negarse a realizar ciberataques para la organización criminal. Cuando la Guardia Nacional de México intervino en el lugar de su cautiverio, en lugar de ser rescatado como víctima, fue presentado como un "peligroso integrante de élite" del cartel, bajo el alias de 'Guacamaya'.
Defensa cuestiona las acusaciones
Los abogados defensores de Cano señalan que el expediente judicial ignora testimonios clave, incluyendo el de un ciudadano venezolano que describió haber estado secuestrado en el mismo lugar bajo condiciones idénticas. Argumentan que el deteriorado estado físico del joven contradice completamente la acusación de pertenecer a una unidad de fuerzas especiales del crimen organizado.
En Villavicencio, su madre Rubiela vive con angustia la situación: "Ay, sumercé, en la llamada mensual que pudimos hacerle lo vi triste, enfermo. Yo solo pido a Dios que salga libre, él es inocente, no debe nada y temo perderlo si sigue así", declaró la mujer, quien teme por la vida de su hijo debido a su condición médica.
Espera de respuesta oficial
Hasta el momento, no se ha informado públicamente sobre una respuesta oficial del Gobierno colombiano frente a esta solicitud específica. La situación de Cano representa un complejo caso diplomático que involucra derechos humanos, salud penitenciaria y cooperación internacional en materia judicial.
El síndrome de Marfan que padece el joven colombiano requiere atención médica especializada que, según su familia y defensa, no está recibiendo adecuadamente en la prisión mexicana, agravando su ya delicado estado de salud.



