Antigua propiedad de Pablo Escobar se transformará en centro de identificación forense
Un emblemático predio que perteneció al narcotraficante Pablo Escobar en el exclusivo sector de El Poblado, en Medellín, cambiará radicalmente su destino. La Sociedad de Activos Especiales (SAE) ha formalizado la entrega de este inmueble al Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, marcando un hito en la reparación a víctimas del conflicto armado colombiano.
Un espacio para la memoria y la justicia
El inmueble, ubicado en el barrio San Lucas de Medellín, será completamente transformado para funcionar como un laboratorio forense especializado en la identificación de cuerpos de personas desaparecidas durante episodios críticos del conflicto armado en Antioquia. Entre estos momentos históricos se destacan la Operación Orión de 2002 y el doloroso capítulo de las ejecuciones extrajudiciales.
"Todos estos bienes que están aquí tienen que usarse para las víctimas del conflicto armado. Fue un compromiso que hice cuando acepté este cargo con el presidente Gustavo Petro y no solo urbanos, rurales también, y lo estamos logrando hasta que termine este gobierno", afirmó Amelia Pérez, presidenta de la SAE, durante el acto de entrega.
Características del predio y su nueva función
El terreno abarca 897 metros cuadrados con aproximadamente 640 metros ya construidos. Medicina Legal realizará las adecuaciones necesarias para convertirlo en un centro técnico de alta especialización, respondiendo a las urgentes necesidades forenses de una región que concentra gran parte de las desapariciones forzadas del país.
La ubicación en Medellín es particularmente significativa, ya que esta ciudad y el departamento de Antioquia registran las cifras más altas de desaparición forzada en el marco del conflicto armado interno. Casos emblemáticos como el de La Escombrera evidencian la magnitud de esta tragedia humanitaria.
Apoyo institucional y alcance regional
El proyecto contará con el respaldo de tres entidades fundamentales en el proceso de paz:
- La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP)
- La Unidad de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas (UBPD)
- El Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH)
Estas instituciones apoyarán tanto la adecuación física del espacio como su funcionamiento operativo, contribuyendo así a la identificación de las más de 121.000 personas desaparecidas en Colombia.
Impacto en organizaciones sociales y comunidades
Al menos 20 organizaciones que conforman la Mesa Departamental de Desaparición Forzada de Antioquia participaron activamente en la gestión de esta entrega y serán beneficiadas directamente. Estas agrupaciones desarrollan labores fundamentales de:
- Denuncia de casos de desaparición
- Documentación de testimonios y evidencias
- Exigencia de verdad y justicia para las víctimas
El laboratorio atenderá casos de todo el noroccidente colombiano, con especial énfasis en los departamentos de Antioquia, Córdoba y Chocó. Como señaló la SAE, "miles de familias continúan en la búsqueda de sus seres queridos, enfrentando no solo la ausencia, sino también la falta de respuestas institucionales".
Un símbolo de transformación
Este proyecto forma parte de la Política de Activos para la Memoria Histórica del país, que busca convertir propiedades vinculadas al narcotráfico y al conflicto en espacios de reparación y construcción de paz. La transformación de un predio que perteneció a uno de los narcotraficantes más notorios de la historia en un centro dedicado a la identificación de víctimas representa una poderosa metáfora de cambio y esperanza para Colombia.
La adecuación de este nuevo laboratorio en Medellín responde a una necesidad urgente, considerando que esta región concentra gran parte de los casos pendientes de identificación forense en el país. El espacio no solo proporcionará capacidades técnicas especializadas, sino que también simboliza un compromiso institucional renovado con la verdad, la justicia y la reparación integral para las víctimas del conflicto armado.



