La Fundación para la Libertad de Prensa (Flip) ha denunciado la grave agresión del alcalde de El Zulia, Norte de Santander, Elkin Caballero, contra periodistas que cubrían la atención a un desastre natural. El mandatario, en lugar de atender la emergencia, perdió los estribos al ser interrogado por los comunicadores: los empujó, les arrojó agua, los insultó y los estigmatizó desde su cuenta personal, acusándolos de conspirar políticamente en su contra y de “prostituirse por tres pesos”.
Hechos ocurridos durante la emergencia
Los periodistas se encontraban en el municipio de San Cayetano, donde el desborde del río Zulia afectó a 52 familias. Al ser abordado por los comunicadores, Caballero reaccionó violentamente, afectando equipos de trabajo y la integridad de los profesionales. La Flip señaló que estos actos ocurren en un contexto de silencio e intimidación en municipios pequeños, donde la censura suele pasar desapercibida.
Reacción de la Flip y exigencias
La organización defensora de la libertad de prensa ha exigido la intervención de la Procuraduría, así como disculpas públicas del alcalde y una estrategia de protección para los periodistas afectados. “En su calidad de funcionario, debe mantener un mayor nivel de tolerancia frente al escrutinio ciudadano y garantizar condiciones para el ejercicio periodístico”, afirmó la Flip en un comunicado.
Llamado a la rendición de cuentas
El actuar de Caballero refleja una actitud abusiva de poder, donde los cargos públicos se convierten en espacios para presionar a quienes ejercen contrapeso. “Con las tasas de violencia que hay contra periodistas, la estigmatización cometida implica una seria amenaza para la seguridad de los afectados”, advierte el editorial. Además, envía el mensaje equivocado de que el único periodismo válido es el servil, lo que contradice la Constitución, que protege la libertad de prensa.
Se insta a que casos como este sean conocidos a nivel nacional, para que la censura en municipios pequeños no quede impune. La ciudadanía y las autoridades deben exigir que el alcalde reconozca su error, se disculpe y garantice la labor periodística.



