Alcalde de Ocaña exige creación de Policía local tras secuestro de hermanos y aumento de casos
El secuestro de los hermanos Nadin Ortiz y Jhon Ortiz en Ocaña, Norte de Santander, ha generado una alerta máxima entre la población y las autoridades locales, evidenciando una grave crisis de seguridad en el municipio. Este incidente, registrado en cámaras de vigilancia, ocurrió cerca del batallón del Ejército en la vía Alcosure, donde sujetos armados en motocicleta interceptaron la camioneta de los Ortiz y huyeron con ellos.
Contexto de inseguridad en Ocaña
Según Luis Fernando Niño, alto comisionado de paz en Norte de Santander, en lo que va de 2026, más de 17 personas han sido secuestradas en la región, sin incluir retenciones y casos de niños reclutados por grupos criminales. Ocaña registra el mayor número de secuestros a civiles en la zona del Catatumbo este año, lo que ha llevado al alcalde Emiro Cañizares Plata a reiterar su llamado al Gobierno nacional.
Cañizares Plata solicita la construcción de un distrito de Policía con todas las capacidades en Ocaña y la instalación de controles permanentes en las vías hacia Cúcuta, Río de Oro, Convención y Ábrego. "Es urgente fortalecer la presencia policial para proteger a nuestros ciudadanos", afirmó el alcalde.
Detalles del secuestro de los hermanos Ortiz
Los hermanos Ortiz, oriundos de Ocaña, realizaban una inspección de obra en la Universidad Francisco de Paula Santander, donde Nadin trabaja como ingeniero encargado. Las grabaciones muestran que la camioneta fue llevada hacia la zona rural, vía San Calixto. Las autoridades investigan qué grupo criminal está detrás de este secuestro, que sería el decimoséptimo en Ocaña en 2026.
Impacto en menores y enfrentamientos armados
Además de este caso, en el municipio se han registrado secuestros de al menos seis menores de edad este año, en medio de constantes enfrentamientos entre el ELN y las disidencias de las Farc. El alto comisionado de paz condenó el acto, destacando que ocurrió a metros del batallón del Ejército, en una vía principal universitaria.
Las autoridades continúan las investigaciones para esclarecer estos hechos y reforzar la seguridad en Ocaña, mientras la comunidad exige acciones inmediatas para frenar la ola de violencia.



