Diccionario Santandereano: Un homenaje al habla popular en el Día del Idioma
Diccionario Santandereano celebra el habla popular regional

Diccionario Santandereano: Un tesoro lingüístico que celebra nuestra identidad

En el marco de la conmemoración del Día del Idioma, que se celebra este jueves 23 de abril, emerge con especial relevancia una obra que captura la esencia del habla popular santandereana. El Diccionario Santandereano se presenta como un testimonio vibrante del ingenio lingüístico de una región que ha transformado su cotidianidad en expresión cultural única.

La voz de una vida dedicada a las palabras

José Antonio Ramírez Gélvez, autor de 77 años, ha creado mucho más que una simple recopilación de términos. Su obra rescata acentos característicos, dichos populares, memorias colectivas y formas particulares de ver el mundo que definen la identidad santandereana. Desde sus primeros años en el campo, específicamente en la hacienda de sus abuelos, pasando por su formación en el colegio Virrey Solís y su vida en los barrios de Bucaramanga, el autor fue absorbiendo esa "verborrea" tan distintiva de la región.

Un compendio de 3.500 expresiones auténticas

El libro reúne 3.500 dichos y modismos, cada uno acompañado de su correspondiente explicación etimológica. La obra comienza, como no podía ser de otra manera, con el contundente "dígame", expresión emblemática del santandereano. A partir de ahí, desfilan joyas lingüísticas como "mucho lo bueno", "escalsurriado", "ni pa'qué le cuento" y "manito", entre muchas otras que invitan a sonreír, recordar y, sobre todo, reconocer nuestra identidad lingüística.

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Metodología de investigación: entre la memoria y la conversación

La construcción de este diccionario no se limitó a ejercicios de memoria personal. El autor "garló" extensamente con personas mayores, "paró la oreja" atentamente a los jóvenes y recogió valiosos aportes de amigos y conocidos que, al enterarse del proyecto, sumaron sus propios dichos, enriqueciendo así este mosaico lingüístico. Parte fundamental de su aprendizaje provino de figuras como "Don Manuel", aquel vecino del barrio El Centro que, sin proponérselo, se convirtió en su "profesor de groserías", lanzando al mundo una "sartalera" de palabras que el niño escuchaba con genuino asombro.

El proceso creativo: una aventura en libretas y servilletas

El proceso investigativo se desarrolló como una verdadera aventura lingüística. Entre libretas de apuntes, papelitos sueltos, servilletas y notas en el celular -incluyendo aquellas que surgían "a la motola" en medio de la noche-, cada expresión descubierta representaba un auténtico hallazgo. Hasta el cura de la parroquia Santa Bernardita, en la vereda Acapulco, contribuyó con sus particulares "dichos sacramentales", demostrando cómo el lenguaje permea todos los ámbitos de la vida social.

Santandereanismo: una identidad lingüística distintiva

El libro evidencia claramente que, así como existe el "colombianismo", bien podría hablarse de un "santandereanismo": una manera directa, contundente y frecuentemente humorística de expresarse, nacida de la mezcla entre lo campesino, lo heredado y lo adaptado al entorno urbano. Estas locuciones y modismos, aunque no siempre coinciden con su sentido literal, comunican con fuerza y picardía características de la región.

Presentación oficial en la Universidad Autónoma de Bucaramanga

Este viernes 24 de abril, a las 4:00 p.m. en el auditorio Alfonso Gómez Gómez de la Universidad Autónoma de Bucaramanga (UNAB), será presentada oficialmente esta valiosa obra. El evento constituirá el escenario perfecto para rendir homenaje a la palabra, a la memoria colectiva y a esa inagotable creatividad lingüística que, como dirían los propios santandereanos, está "mucho lo buena". La presentación marca un momento significativo para la preservación del patrimonio cultural inmaterial de la región.

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El autor reconoce con honestidad intelectual que, aunque muchos dichos son auténticamente autóctonos, otros han sido adoptados de distintas regiones colombianas, integrándose al habla santandereana con naturalidad y adaptándose a su particular cadencia. Así, el lenguaje se revela como un sistema vivo, en constante transformación, pero siempre fiel a su esencia identitaria. El Diccionario Santandereano se erige así como un puente entre generaciones, un registro invaluable de cómo realmente habla la gente, capturando expresiones como "ese tipo ta to alebrestao" que reflejan la vitalidad del idioma en su estado más puro y auténtico.