Un tribunal de apelaciones de Estados Unidos emitió un fallo que permite la entrada en vigor de la ley SB4 en Texas, una normativa que autoriza a la policía estatal a detener y expulsar del país a las personas que sospechen que se encuentran en situación migratoria irregular. La decisión, tomada este viernes, reactiva una ley aprobada por la legislatura estatal en 2023 que había sido suspendida tras demandas de organizaciones de derechos humanos.
Detalles de la ley SB4
La ley SB4 tipifica como un delito estatal la entrada irregular desde México, con penas de hasta seis meses de cárcel para quienes cometan la infracción por primera vez y hasta 20 años para reincidentes. La normativa otorga a las autoridades estatales la facultad de arrestar y retener a individuos bajo sospecha de haber incurrido en este delito, y permite que los jueces estatales ordenen la expulsión de migrantes hacia territorio mexicano.
Reacciones y argumentos legales
Organizaciones como American Gateways y el American Immigrant Advocacy Center presentaron demandas para frenar la ley, argumentando que invade competencias exclusivas del gobierno federal en materia de inmigración. Sostienen que la SB4 interfiere con el trabajo de las autoridades federales y obstaculiza el derecho de los migrantes a solicitar asilo. Además, advierten que la ley podría fomentar la discriminación contra comunidades hispanas y minorías étnicas y raciales.
El tribunal de apelaciones dictaminó que estas organizaciones carecen de legitimación procesal para presentar la demanda, lo que allanó el camino para la implementación de la ley.
Contexto político y migratorio
La ley SB4 fue aprobada durante el gobierno del expresidente Joe Biden (2021-2025), en un contexto de aumento récord de cruces irregulares en la frontera sur y tensiones entre Texas y la administración demócrata. Actualmente, bajo el gobierno de Donald Trump, los cruces fronterizos han disminuido significativamente, mientras que el gobierno federal ha intensificado las redadas de inmigrantes en el interior del país.
El gobernador de Texas, Greg Abbott, ha presionado a ciudades como Houston, Dallas y Austin para que colaboren con el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE), a pesar del rechazo ciudadano a las políticas migratorias estrictas. Según un análisis del Deportation Data Project de la Universidad de California en Berkeley, los arrestos de migrantes sin antecedentes penales se han disparado un 770% en el último año, y las detenciones en la vía pública aumentaron más de un 1.000%.



