Doble crimen policial en Cundinamarca durante operativo de control
Una nueva ola de violencia ha impactado al departamento de Cundinamarca con el asesinato de dos policías que cumplían funciones de vigilancia en el peaje San Lorenzo, ubicado en la vía que conecta los municipios de Guataquí y Nariño, en la región del alto Magdalena.
Detalles del ataque sicarial
El director general de la Policía Nacional, William Rincón, confirmó que el ataque ocurrió durante la mañana del lunes 16 de marzo, cuando sujetos armados que se movilizaban en un vehículo arremetieron sin mediar palabra contra los uniformados en lo que se perfila como un ataque de sicariato.
Las víctimas fueron identificadas como la subteniente Diana Carolina Rubio y el patrullero Jeison Alberto Daza Rosso, ambos adscritos a la unidad de Tránsito y Transporte de Cundinamarca. Según el gobernador departamental, Jorge Emilio Rey, los agentes se encontraban realizando una inspección rutinaria cuando descubrieron lo que parecía ser oro transportado ilegalmente.
Consecuencias fatales del hallazgo
"En medio de esta situación se produjo una agresión contra la subteniente Rubio, quien quedó gravemente herida y falleció en un centro asistencial minutos después de su ingreso. El patrullero Daza murió en el lugar de los hechos", reveló el gobernador Rey durante su declaración a los medios.
El hallazgo del presunto cargamento de oro habría desencadenado la violenta reacción de los criminales, quienes habrían actuado con extrema violencia para evitar que los agentes procedieran con la incautación del material ilegal.
Respuesta institucional y contexto regional
Las autoridades han iniciado una investigación exhaustiva para identificar y capturar a los responsables de este doble homicidio, que se suma a otros incidentes violentos registrados recientemente en la región. El director Rincón ha ordenado el despliegue de unidades especializadas para reforzar la seguridad en la zona y prevenir nuevos ataques.
Este crimen ocurre en un contexto donde la violencia contra la fuerza pública sigue siendo un desafío significativo en varias regiones del país, particularmente en áreas donde operan grupos dedicados al tráfico de minerales y otros recursos ilegales.
La comunidad policial y las autoridades locales han expresado su consternación y solidaridad con las familias de las víctimas, mientras se intensifican los operativos para dar con los autores materiales e intelectuales de este ataque que ha conmocionado a todo el departamento de Cundinamarca.



