Operativo policial desarticula red de fiestas clandestinas con menores en Ipiales
En una intervención nocturna que ha conmocionado a la comunidad, la Policía Nacional desmanteló una casa en Ipiales, Nariño, que funcionaba como epicentro de fiestas clandestinas con presencia de niños, niñas y adolescentes. El operativo, ejecutado durante las últimas horas, permitió la captura en flagrancia de una mujer señalada como coordinadora de estas peligrosas reuniones.
Hallazgos alarmantes durante el allanamiento
Al ingresar al inmueble, los uniformados se encontraron con una escena preocupante: varios adolescentes y dos niñas de apenas 8 y 9 años se encontraban en el lugar. La situación activó de inmediato los protocolos institucionales de protección infantil, ante el evidente riesgo de exposición a sustancias psicoactivas.
Durante el registro, las autoridades decomisaron decenas de bolsas con marihuana y diversos elementos para el consumo de esta droga. "La acción policial se llevó a cabo mediante una diligencia de registro y allanamiento, durante la cual los uniformados hallaron sustancias estupefacientes al interior del lugar", explicó la institución en un comunicado oficial.
Detalles de la captura y situación de la procesada
La mujer detenida, cuyo nombre fue reservado por las autoridades, manifestó estar a cargo del inmueble al momento de su captura. Según los reportes policiales, la sospechosa se encontraba bajo los efectos del alcohol cuando fue aprehendida por los agentes.
Tras su captura, la procesada fue puesta a disposición de la Fiscalía General de la Nación, donde se le imputaron cargos relacionados con la organización de estas reuniones clandestinas. El expediente judicial revela que se le ordenó medida de aseguramiento en un centro penitenciario, mientras avanza la investigación en su contra.
Compromiso institucional con la protección infantil
La Policía Nacional reiteró su compromiso con la seguridad de los menores en el territorio colombiano. "Continuaremos desarrollando acciones operativas y preventivas orientadas a cerrar espacios que vulneren sus derechos y afecten la convivencia y la seguridad ciudadana", afirmó la entidad al concluir su intervención.
Este caso ha generado alerta en las autoridades locales sobre la necesidad de intensificar los controles en establecimientos que puedan poner en riesgo a la población infantil. La presencia de niños de tan corta edad en ambientes de consumo de drogas representa una grave vulneración de sus derechos fundamentales.