Cali enfrenta inestabilidad policial con tres comandantes en seis meses
La ciudad de Cali, capital del Valle del Cauca, atraviesa una preocupante situación de inestabilidad en el mando policial. En los últimos seis meses, la Policía Metropolitana ha tenido tres comandantes diferentes, un hecho que ha generado debates sobre el impacto en la seguridad de una ciudad que registró más de mil homicidios el año pasado.
Rotación constante en el mando policial
El último en ocupar el cargo fue el general Edwin Urrego, quien llegó a mediados de diciembre de 2025 pero fue destituido por el presidente Gustavo Petro apenas unas semanas después. Antes de él, el brigadier general Henry Bello estuvo al mando entre agosto y diciembre de 2025, completando solo cuatro meses en el cargo.
Quien más tiempo permaneció en el puesto fue el general Carlos Oviedo, quien dirigió la Policía Metropolitana de Cali desde enero de 2024 hasta agosto de 2025. Durante su gestión se logró una reducción significativa en los homicidios y delitos de alto impacto como el hurto a personas.
Actualmente, Cali se encuentra sin comandante de Policía asignado, situación que preocupa a las autoridades locales en una ciudad donde entre el 1 de enero y el 18 de febrero de 2026 ya se han registrado 140 asesinatos.
Preocupación institucional y política
El alcalde Alejandro Eder manifestó recientemente que se encuentra a la espera de que el Gobierno Nacional defina un nuevo comandante y aseguró estar "listo para trabajar con quien llegue". Desde el Concejo de Cali, la presidenta Daniella Plaza hizo un llamado urgente por mayor estabilidad institucional.
"La realidad para Cali es que necesitamos un comandante en propiedad, que pueda liderar toda la estrategia de seguridad", afirmó Plaza.
El concejal Juan Felipe Murgueitio envió una carta al Ministro de Defensa solicitando la designación urgente de un nuevo comandante. "La gente necesita sentir que hay control, dirección y mando", explicó el cabildante.
Análisis de expertos en seguridad
Un reconocido periodista y experto en seguridad, que pidió reserva de su identidad, indicó que la ausencia de un comandante visible no afecta directamente la seguridad operativa, ya que existen planes institucionales previamente diseñados con la Secretaría de Seguridad. Sin embargo, reconoció que hay un "daño simbólico" importante.
"Las figuras simbólicas impactan mucho en términos de seguridad. Así haya planes diseñados y en ejecución, ante la opinión pública siempre será necesario que haya una imagen de peso", explicó el analista.
El coronel (r) Carlos Soler ofreció una perspectiva diferente: "La constante rotación de comandantes favorece a los bandidos". Según su análisis, esta estrategia busca evitar que los criminales conozcan a las autoridades y desarrollen trabajos de inteligencia contra ellos.
Desafíos de seguridad en Cali
La ciudad enfrenta múltiples amenazas de seguridad que complican el panorama:
- Violencia urbana persistente con altos índices de homicidios
- Presencia de conflicto armado y narcotráfico
- Estructuras criminales complejas y organizadas
- Recientes incidentes como la desactivación de un vehículo con explosivos hace dos semanas
Héctor Herrera, exuniformado de la Policía, reveló que "para nadie es un secreto que Cali es una de las ciudades a las que los generales le temen venir" por su complejidad. Añadió que históricamente los comandantes no han contado con herramientas adecuadas de inteligencia para combatir a las bandas delincuenciales.
Perfil ideal para el próximo comandante
Expertos coinciden en que el nuevo comandante de la Policía Metropolitana de Cali debe tener características específicas:
- Formación en inteligencia: Capacidad para manejar fuentes técnicas y humanas
- Experiencia en terreno: Conocimiento práctico de operaciones policiales
- Preparación especializada: Idealmente con cursos realizados fuera del país
- Habilidades de investigación judicial: Para coordinar con Fiscalía y otras entidades
- Capacidad de articulación: Para trabajar con Fuerzas Militares y agencias internacionales
Néstor Rosanía, experto en seguridad, recomendó que "Cali lo que requiere es desarrollar las capacidades preventivas frente a las amenazas". El concejal Murgueitio citó como ejemplo positivo al general Giovanni Cristancho, cuyo liderazgo combinó inteligencia estratégica con capacidad operativa para contener el crecimiento de homicidios en el Valle del Cauca.
Dinámicas internas y perspectivas futuras
El analista consultado señaló que detrás de la inestabilidad en el mando policial existen dinámicas internas de la institución. "Muchos uniformados están buscando el mejor traslado, algunos tienen padrinos y hay juegos de intereses personales por tener buenos cargos", explicó.
Además, reveló que algunos oficiales ven la comandancia de una Policía Metropolitana como un trampolín mediático para ascender a direcciones generales, lo que podría explicar parte de la rotación constante.
Mientras tanto, la ciudad continúa esperando la designación de un nuevo comandante que pueda enfrentar los complejos desafíos de seguridad que afectan a sus habitantes, con la esperanza de que esta vez el cargo tenga la estabilidad necesaria para implementar estrategias efectivas a largo plazo.