Operación 'Pompeya' desarticula red criminal internacional
Tras más de dos años de investigación conjunta, las autoridades colombianas y estadounidenses lograron desmantelar una sofisticada red de narcotráfico que operaba desde la costa Caribe colombiana con rutas hacia Estados Unidos y el Caribe insular. La operación, denominada 'Pompeya', resultó en la captura de tres ciudadanos colombianos requeridos por una corte federal del sur de Florida por cargos de conspiración para distribuir cocaína a gran escala.
Vínculos con grupos armados y metodología avanzada
Las diligencias judiciales se ejecutaron simultáneamente en Medellín, Guatapé y Cartago. Según la Dirección de Investigación Criminal e Interpol (Dijín), la estructura criminal mantenía estrechos vínculos con el Clan del Golfo y el ELN, organizaciones que habrían facilitado la logística de transporte, custodia y salida de cargamentos desde diversos puertos del país.
La investigación estableció que los envíos partían principalmente desde Cartagena, Barranquilla y Santa Marta. Utilizando veleros deportivos y contenedores con compartimentos ocultos, la organización movilizaba cargamentos de entre 200 y 700 kilogramos de cocaína por trayecto, con una frecuencia de hasta dos veces mensuales hacia Florida, Puerto Rico, República Dominicana y varios puntos de Centroamérica.
Tecnología y financiación ilícita
El engranaje criminal incorporó mecanismos avanzados de evasión: comunicación cifrada, transacciones en criptomonedas y uso de plataformas en la Dark Web para eludir controles financieros. Según las autoridades, el grupo alcanzaba una producción anual cercana a los 10 millones de dosis, generando ingresos ilícitos superiores a los 23 millones de dólares.
Los investigadores describieron el funcionamiento como una modalidad de "outsourcing criminal", donde diferentes estructuras armadas cumplían roles específicos en la cadena narcotraficante. Se identificaron nexos del ELN con integrantes del Frente de Guerra Comuneros del Sur, incluyendo a Gabriel Yepes Mejía, alias "HH" o "Samuel". Paralelamente, cabecillas del Ejército Gaitanista habrían garantizado seguridad y apoyo logístico en zonas estratégicas de tránsito.
Perfiles de los capturados
Entre los detenidos figura Libardo Humberto Zapata, alias "Libardo", señalado como presunto cabecilla de la organización y sucesor de Hiwlenn Ledezma Narváez, alias "Gafas", detenido en Turquía en 2024. Las autoridades lo ubican como antiguo integrante del círculo de confianza de alias "Otoniel". Fue localizado en una finca en Guatapé valuada en más de dos millones de dólares. Registros judiciales indican que anteriormente había sido detenido junto a un familiar de "Otoniel" tras el hallazgo de más de 7.800 millones de pesos en efectivo vinculados al Clan del Golfo.
En Medellín fue capturado Sebastián Garzón Ramírez, alias "Sebas", señalado de coordinar la logística de transporte y almacenamiento. Operaba desde un inmueble en El Poblado, donde se incautaron dos kilogramos de cocaína de alta pureza, equipos de cómputo, cinco teléfonos móviles, memorias digitales y documentos contables manuscritos que evidenciarían transacciones por más de 2.000 millones de pesos.
El tercer capturado fue identificado como Sebastián Bedoya Pineda, alias "El Escritor", señalado de diseñar la estrategia operativa del grupo. Utilizaba su perfil público como empresario y autor de libros para establecer contactos y coordinar alianzas en el Valle del Cauca. Fue detenido en vía pública en Cartago.
Métodos financieros y próximos pasos
Las autoridades detectaron indicios del uso del método financiero Hawala, encontrando billetes marcados con símbolos y firmas que, según peritos, habrían servido como códigos de verificación para entregas de cargamentos y pagos entre intermediarios internacionales.
Tras las capturas, los detenidos fueron trasladados a Bogotá y quedaron a disposición de la Dirección de Asuntos Internacionales de la Fiscalía General de la Nación. El proceso judicial continuará con los trámites de extradición solicitados por las autoridades estadounidenses.
Este resultado operativo impacta una de las redes de envío de cocaína con mayor actividad hacia Norteamérica. La acción conjunta entre la Policía Nacional, la Fiscalía y la DEA forma parte de la estrategia binacional para enfrentar estructuras criminales que emplean tecnologías digitales y redes marítimas para el tráfico internacional de estupefacientes.



