Operativo policial pone fin a casi cinco años de evasión judicial por narcotráfico
En un golpe contundente contra la impunidad, las autoridades colombianas lograron la captura de una mujer que durante casi media década había logrado evadir a la justicia tras ser declarada culpable por delitos relacionados con el narcotráfico. El operativo, ejecutado con estrictos protocolos de vigilancia, se desarrolló en el municipio de Margarita, ubicado en el departamento de Bolívar, marcando el final de una prolongada etapa de clandestinidad que se extendió por diversas regiones del territorio nacional.
Detención durante labores de control en el sector 5 de Margarita
La detenida fue identificada como Yusneys del Carmen Martínez Cortés, de 22 años de edad. Según el reporte oficial proporcionado por la Policía Nacional, su captura se produjo específicamente en el sector 5 de la localidad de Margarita, mientras uniformados realizaban actividades rutinarias de registro, control y verificación de antecedentes en la zona.
Al momento de ingresar sus datos personales en el dispositivo digital PDA utilizado por los agentes, el sistema arrojó de inmediato una alerta roja que indicaba que Martínez Cortés era requerida por una orden judicial vigente. La orden en cuestión, identificada con el número 1206, había sido emitida recientemente el 10 de febrero de 2026 por el Juzgado Penal del Circuito con Función de Conocimiento Número 3 de Zipaquirá, en el departamento de Cundinamarca.
Cuatro años de refugio en el corregimiento de Guasimal
La historia judicial de Yusneys Martínez Cortés se remonta a procesos anteriores donde fue hallada responsable del delito de tráfico, fabricación o porte de estupefacientes. Por estos hechos, la justicia colombiana le había impuesto una condena de 5 años y 4 meses de prisión. Sin embargo, en lugar de presentarse ante las autoridades para cumplir su pena, la mujer optó por sumergirse en la clandestinidad.
Las investigaciones desarrolladas por los organismos de seguridad sugieren que durante aproximadamente cuatro años, su principal refugio fue el corregimiento de Guasimal, una zona estratégica donde intentó mantener un perfil bajo para no generar sospechas entre los habitantes locales y evitar alertar a los cuadrantes de policía establecidos en el área. Este prolongado período de evasión demuestra los desafíos que enfrentan las autoridades para localizar a individuos que deciden ocultarse en regiones apartadas del país.
Traslado y puesta a disposición de las autoridades competentes
Tras su exitosa ubicación y captura en Margarita, Bolívar, la detenida fue trasladada de manera inmediata y puesta a disposición de la autoridad judicial competente. Este procedimiento marca el inicio formal del cumplimiento de su condena tras las rejas, cerrando un capítulo de casi cinco años de búsqueda y evasión por parte de la justicia colombiana.
La operación no solo representa un triunfo significativo para las fuerzas de seguridad, sino que también envía un mensaje claro sobre la determinación del Estado colombiano para perseguir y capturar a aquellos que intentan eludir las sanciones impuestas por los delitos de narcotráfico, reforzando así el principio de legalidad y el combate contra la impunidad en el territorio nacional.



