Ecuador lanza ofensiva masiva contra el narcotráfico con apoyo estadounidense
El gobierno ecuatoriano ha iniciado una ofensiva militar y policial de 15 días contra las bandas narcotraficantes que operan en su territorio, con el respaldo estratégico de Estados Unidos y la implementación de estrictos toques de queda en las regiones más afectadas por la violencia.
Despliegue masivo de fuerzas de seguridad
Desde el domingo por la noche y hasta el 31 de marzo, 75.000 efectivos entre militares y policías participarán en operaciones coordinadas que incluyen retenes, patrullajes reforzados y vigilancia aérea en las provincias costeras más golpeadas por el crimen organizado. El ministro de Interior, John Reimberg, describió la acción como una "ofensiva muy fuerte" con asesoramiento directo de Washington.
Las operaciones cuentan con caravanas de vehículos blindados, motocicletas y helicópteros, aunque el gobierno mantiene un hermetismo significativo sobre los detalles operativos y la posible presencia de efectivos estadounidenses en territorio ecuatoriano durante la misión.
Toque de queda estricto en zonas críticas
Durante las dos semanas de la ofensiva, los habitantes de las provincias de Guayas, Los Ríos, Santo Domingo de los Tsáchilas y El Oro tendrán prohibido circular entre las 23:00 y las 05:00 horas locales. La medida, que recuerda los controles implementados durante la pandemia, solo permitirá el movimiento de viajeros con tiquetes aéreos, personal sanitario y de emergencias.
"Permanezcan en sus hogares... es por su propia seguridad... que no tengamos después alguna consecuencia que no quisiéramos", advirtió Reimberg, quien anunció la instalación de checkpoints similares a los de la emergencia sanitaria. Quienes violen la restricción se enfrentan a penas de hasta tres años de prisión.
Impacto social y económico de las medidas
El toque de queda genera preocupación significativa entre diversos sectores de la población ecuatoriana. Periodistas, transportistas, dueños de establecimientos nocturnos y trabajadores con horarios incompatibles con la restricción expresan su inquietud ante las consecuencias económicas y laborales.
Martha Ladines, panadera de 28 años en Guayaquil y madre de dos niños, explica su situación: "Nos han dicho que esa hora no se recupera porque hay turnos de los otros compañeros, y nos descontarán del sueldo". Mientras tanto, Luis Villacís, guardia de seguridad de 58 años, reconoce: "El toque de queda será duro para muchos por el trabajo, pero se necesita para controlar la inseguridad que vivimos".
Contexto regional y alianzas internacionales
Ecuador, aunque no produce cocaína, se ha convertido en un punto estratégico de tránsito para la droga que llega a Estados Unidos, situándose entre los mayores productores mundiales: Colombia y Perú. Esta posición geográfica ha contribuido a que el país registre una de las tasas de homicidio más altas de Latinoamérica, con 52 por cada 100.000 habitantes según el Observatorio del Crimen Organizado.
El presidente Daniel Noboa alinea su política de mano de hierro contra los carteles con países como El Salvador y Argentina, dentro del marco de la alianza "Escudo de las Américas" creada por Donald Trump. Esta coalición de 17 países busca combatir el narcotráfico en la región y ampliar la influencia estadounidense en Latinoamérica.
Cooperación bilateral y operaciones recientes
La cooperación entre Ecuador y Estados Unidos se ha intensificado en los últimos meses, con fuerzas especiales estadounidenses apoyando a comandos ecuatorianos en entrenamiento, inteligencia y financiación. Recientemente, el gobierno anunció la inauguración de una Oficina del FBI en territorio ecuatoriano, mientras que la semana pasada se realizó un bombardeo contra un campamento de los Comandos de la Frontera, disidencia de las FARC colombianas que opera en la frontera bilateral.
División social y cuestionamientos
La ofensiva antinarcóticos divide a la sociedad ecuatoriana, con organismos de derechos humanos denunciando excesos de la fuerza pública durante los frecuentes estados de excepción implementados por Noboa desde su llegada al poder en noviembre de 2023. Esta crítica contrasta con el apoyo popular a medidas drásticas ante la escalada de homicidios, desapariciones y extorsiones.
Paradójicamente, los ecuatorianos votaron "no" en un referendo promovido por el mismo gobierno sobre el regreso de bases militares extranjeras al país, recordando la anterior instalación de la Fuerza Aérea estadounidense en Manta, principal puerto pesquero que también funcionó como bastión del narcotráfico.
