Afirmar y orar son dos acciones fundamentales para mantener la presencia de Dios en la vida diaria. Estas prácticas permiten salir del túnel del desaliento o de la cárcel del pesimismo. Con breves afirmaciones y oraciones a lo largo del día, se recargan las energías, se llena de entusiasmo y se es como los árboles que superan el invierno y florecen en primavera.
El poder del número 7
El número 7 es considerado sagrado y no es casualidad que sea el que más aparece en la Biblia: 380 veces. Este número también se encuentra en la naturaleza y la cultura: 7 colores del arco iris, 7 notas musicales, 7 días de la semana y 7 maravillas del mundo. Por ello, se recomienda repetir las afirmaciones y oraciones al menos 7 veces en el interior.
Cómo integrar la oración en la vida cotidiana
Las oraciones no deben limitarse a dos minutos por la mañana y dos por la noche, sino que deben ser una presencia constante de Dios como el Amado en la vida. Pocas personas son conscientes de la presencia de Dios, y menos aún lo viven como los místicos, que lo consideran su Amado. Para comprender esto, se sugiere leer en la Biblia el ‘Cantar de los Cantares’, donde Dios es el “Amado de mi alma” y la persona humana es “la amada”.
Recomendaciones prácticas
- Elige una afirmación y una oración cada día.
- Repítelas al menos siete veces en tu interior.
- Mantén presente a Dios durante todo el día.
Gonzalo Gallo, conferencista y escritor, autor de 25 libros, dos de ellos para México, con 25 años de experiencia en medios como prensa, radio y televisión, lleva más de 25 años escribiendo para El País. Invita a los lectores a seguir esta práctica espiritual para transformar la rutina diaria.



