La senadora María José Pizarro, jefe de debate de la campaña presidencial de Iván Cepeda, se pronunció sobre las denuncias de constreñimiento al elector en zonas rurales del país, a pocas semanas de los comicios del 31 de mayo. En una entrevista, la parlamentaria aseguró que la campaña ha recibido información alarmante sobre la injerencia de grupos armados ilegales que buscan alterar el libre ejercicio del voto.
Origen de las denuncias y pruebas fehacientes
Pizarro fue enfática al señalar que las denuncias no son simples rumores, sino que se basan en reportes concretos recibidos por el candidato presidencial. “Esta información se le ha entregado directamente al candidato Iván Cepeda, proveniente de organizaciones sociales y autoridades locales, y la ponemos en conocimiento de la opinión pública”, afirmó. La senadora aseguró que la campaña actuará con rigor y responsabilidad, entregando todos los detalles y evidencias a las autoridades competentes y a la mesa de garantías electorales.
“Nosotros no vamos a mirar hacia otro lado cuando este tipo de denuncias vienen, cuando tenemos pruebas fehacientes. Lo que corresponde es rechazarlo públicamente”, añadió la jefe de debate.
Grupos armados y zonas bajo presión
El panorama de seguridad para estos comicios se presenta como un desafío significativo, con un aumento de municipios en riesgo electoral extremo. Pizarro identificó a los actores que estarían ejerciendo estas presiones: “Hay distintos grupos armados, disidencias, inclusive el ELN y también las autodefensas gaitanistas”.
Las denuncias incluyen prácticas preocupantes en departamentos como Nariño y Antioquia, donde se ha reportado la retención de cédulas, la carnetización de electores y la circulación de planillas para inducir el voto. Ante esto, Pizarro subrayó que “en pleno siglo XXI, no podemos permitir ni tolerar que grupos armados ilegales ejerzan ningún tipo de presión sobre la ciudadanía”.
Rechazo a cualquier apoyo violento
Tanto Pizarro como el propio candidato Iván Cepeda han dejado claro que no aceptarán apoyos derivados de la violencia. En un comunicado oficial, Cepeda condenó cualquier presión, incluso aquellas que se hagan supuestamente a su favor. Pizarro reforzó esta postura: “Si se presenta de manera indebida algún tipo de presión a favor nuestro, lo vamos a rechazar con la misma contundencia y lo pondremos en conocimiento público y de las autoridades”.
La senadora también rechazó la posibilidad de trasladar mesas de votación desde las zonas rurales a los cascos urbanos, argumentando que el Estado debe garantizar la seguridad en el lugar de residencia de los ciudadanos. “Lo que le exigimos a las autoridades es que hagan presencia, para que las fuerzas armadas ejerzan control y garanticen el libre transporte de la gente y el ejercicio de su voto”, sentenció.



