Ejército desactiva ocho artefactos explosivos en zonas rurales de Antioquia en once días
Ocho explosivos desactivados en Antioquia en once días

Ocho artefactos explosivos neutralizados en Antioquia en once días

El Ejército Nacional ha desactivado ocho artefactos explosivos en zonas rurales del departamento de Antioquia durante un período de once días, según informes oficiales. Las operaciones se concentraron principalmente en las subregiones del Norte y Nordeste, áreas que han sido identificadas como focos críticos para la instalación de estos dispositivos letales.

Briceño: epicentro de las desactivaciones

El municipio de Briceño ha sido la territorialidad con mayor número de explosivos neutralizados por las fuerzas militares en los últimos días. Esta situación pone en evidencia la intensificación de las actividades de grupos armados al margen de la ley en zonas rurales del departamento.

La constante instalación de artefactos explosivos representa una de las manifestaciones más claras del recrudecimiento del conflicto armado en Antioquia. Estos dispositivos, diseñados inicialmente como trampas para uniformados de las fuerzas armadas, constituyen una amenaza latente para la población civil cuando no son identificados y desactivados oportunamente.

Una amenaza que persiste en el territorio

La presencia de estos explosivos en zonas rurales antioqueñas refleja el fortalecimiento de grupos ilegales en el territorio departamental. Las autoridades han alertado sobre el riesgo que estos artefactos representan no solo para el personal militar, sino también para campesinos, trabajadores rurales y comunidades que habitan estas áreas.

Las operaciones de desactivación realizadas por el Ejército Nacional en los últimos once días han permitido evitar potenciales tragedias humanas, destacando la importancia del trabajo constante de las fuerzas armadas en la identificación y neutralización de estas amenazas.

Esta situación en Antioquia se enmarca dentro del complejo panorama de seguridad que enfrentan varias regiones del país, donde la instalación de artefactos explosivos por parte de grupos armados ilegales continúa siendo una táctica frecuente que pone en riesgo tanto a combatientes como a civiles.