Revelan detalles sobre participación de menor en ataque armado contra Batallón en Ocaña
Las autoridades militares han confirmado nuevos y alarmantes detalles sobre el ataque con explosivos perpetrado contra el Batallón de Infantería número 15 en Ocaña, Norte de Santander, ocurrido el pasado 6 de febrero. El incidente, que dejó un agresor muerto y un menor de edad herido, estaría directamente vinculado con la instrumentalización de jóvenes por parte del Ejército de Liberación Nacional (ELN).
El ataque en "el histórico" y la respuesta militar
En entrevista exclusiva, el coronel Pedro Manuel Santos Chacón, comandante de la unidad militar afectada, explicó que el ataque se ejecutó en un punto crítico conocido como "el histórico", donde operaba un puesto avanzado de combate al mando de un cabo con siete soldados.
"La alerta fue inmediata cuando vieron pasar una volqueta. Un sujeto se bajó del vehículo y activó instantáneamente un dispositivo de lanzamiento", relató el oficial, quien destacó la rápida reacción de sus tropas.
Según la versión oficial, la respuesta del puesto de combate resultó en la muerte del agresor que activó el explosivo. Posteriormente, otro individuo que se desplazaba en motocicleta recibió impactos de bala en una pierna y una mano, pero sobrevivió al enfrentamiento.
Vinculación con ataque anterior y atención al menor
El coronel Santos Chacón reveló información crucial sobre la conexión criminal: "Se presume que el individuo fallecido es el mismo que atacó la base militar del Batallón 27 en Aguachica, Cesar".
Respecto al menor herido, las autoridades confirmaron que:
- Recibió atención médica primaria de la unidad militar
- Fue trasladado al hospital de Ocaña para tratamiento especializado
- Se inició el proceso de restablecimiento de derechos
- Fue entregado al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF)
Instrumentalización del ELN y modus operandi confirmado
El comandante militar fue contundente al señalar la responsabilidad del ELN en la utilización de menores: "El ELN está reclutando menores de edad, los está destruyendo para que ataquen unidades militares y civiles. La función de este individuo era recoger al explosivista y posteriormente salir a la huida".
La conexión con el ataque en Aguachica se estableció mediante múltiples fuentes de inteligencia:
- Reconocimiento facial del individuo fallecido
- Información de fuentes confidenciales
- Testimonios de personal desmovilizado de la estructura armada
- Análisis forense del dispositivo de lanzamiento utilizado
"Ya son tres entidades de inteligencia que nos confirman que es exactamente el mismo modus operandi", precisó el coronel, evidenciando un patrón criminal consolidado.
Este grave incidente pone en evidencia la persistente amenaza que representan los grupos armados ilegales en la región y su preocupante estrategia de reclutamiento y utilización de menores de edad para actividades delictivas contra instituciones del Estado.