Disidencias de las Farc patrullan y requisan casas en Tibú buscando miembros del ELN
Una nueva escalada de violencia armada sacudió la zona rural del Catatumbo cuando disidencias de las Farc del Frente 33 realizaron un operativo casa por casa en el corregimiento Campo Dos, municipio de Tibú, obligando a los habitantes a desalojar sus viviendas mientras buscaban presuntos integrantes del Ejército de Liberación Nacional (ELN).
Operativos de requisas y patrullaje forzado
Los hechos fueron denunciados por la propia comunidad que alertó a las autoridades con videos en los que se observa a los disidentes patrullando la zona. Iban casa a casa advirtiéndole a los pobladores que salieran, pues debían realizar unas requisas y también en búsqueda de posibles enemigos.
Tras conocerse las denuncias, el Ejército y la Policía desplegaron operativos de control territorial en el corregimiento de Campo Dos con el objetivo de restablecer la tranquilidad y garantizar la seguridad de los habitantes. Las autoridades confirmaron que las disidencias del Frente están activamente rastreando miembros del ELN que también tienen presencia en ese sector.
Crisis humanitaria en el Catatumbo
Este episodio se suma a la grave crisis humanitaria que atraviesa el Catatumbo, región fronteriza con Venezuela que se ha convertido en escenario de una confrontación armada entre el ELN y las disidencias. El conflicto por el control territorial ha generado un desplazamiento masivo que ya supera las 100.000 personas afectadas en diferentes municipios.
Historial de violencia en la región
La última crisis en el Catatumbo se ha mantenido desde el 16 de enero de 2025, cuando hubo una escalada entre las disidencias y el ELN. Fue tal la situación que durante varios meses, el Gobierno decretó el estado de emergencia en la zona, incluyendo algunos municipios de Cesar.
El detonante fue el asesinato de Miguel Ángel López Rojas, su esposa Zulay Durán Pacheco y su bebé de nueve meses. A partir de ese día, la violencia ha dejado cientos de desplazados y ha profundizado la inestabilidad en una de las regiones más conflictivas del país.
Las autoridades continúan monitoreando la situación mientras las comunidades del Catatumbo enfrentan una realidad marcada por la confrontación entre grupos armados y la constante amenaza a sus derechos fundamentales.



