Ataque con drones de disidencias en Jamundí deja dos militares heridos y comunidades aterrorizadas
El municipio de Jamundí, en el departamento del Valle del Cauca, fue escenario de un violento ataque perpetrado por las disidencias de las Farc, que utilizaron drones cargados con explosivos contra tropas del Ejército Nacional. El hecho, registrado en la tarde del martes 7 de abril, dejó como saldo dos militares heridos y una población civil sumida en el temor y la zozobra.
Hostigamientos en zona rural de Jamundí
Según informes de las autoridades, el ataque se produjo mientras efectivos de la Tercera Brigada del Ejército desarrollaban operaciones militares en las veredas La Pradera y El Descanso, ubicadas en la zona rural montañosa de Jamundí. Las disidencias habrían utilizado aproximadamente 15 drones cargados con explosivos, además de ráfagas de fusil, para hostigar a las tropas. Afortunadamente, ninguno de los soldados heridos presenta lesiones de gravedad, según confirmaron fuentes oficiales.
Pánico y afectaciones en las comunidades
El ataque no solo impactó a la fuerza pública, sino que también generó un profundo pánico entre los habitantes de las veredas afectadas. Defensores de derechos humanos han advertido que los hostigamientos han causado afectaciones significativas en viviendas, cultivos y animales de granja, agravando la ya precaria situación de las comunidades rurales. Además, se han reportado denuncias sobre amenazas y extorsiones ejercidas por los grupos criminales contra la población civil.
Disidencias buscan expandir su control territorial
De acuerdo con el secretario de seguridad del Valle del Cauca, Guillermo Londoño, las estructuras responsables del ataque serían las disidencias conocidas como Jaime Martínez y la columna Ricardo Velásquez. Estas organizaciones criminales pretenderían expandir su influencia por gran parte del departamento, utilizando tácticas de intimidación para presionar la salida de las tropas militares de la zona. Las autoridades tienen información que indica que las disidencias estarían amenazando a los pobladores con el fin de que exijan el retiro de las fuerzas del Ejército.
Respuesta de la fuerza pública
Ante el ataque, la fuerza pública desplegó apoyo aéreo para combatir a los miembros de las disidencias involucrados en los hostigamientos. Esta medida busca neutralizar la amenaza y garantizar la seguridad en la región, aunque las comunidades continúan viviendo bajo una constante sensación de vulnerabilidad. El incidente subraya los desafíos persistentes en materia de seguridad en zonas rurales de Colombia, donde grupos armados ilegales mantienen una presencia activa.
La situación en Jamundí refleja un patrón de violencia que afecta no solo a los militares, sino también a la población civil, que se ve atrapada en medio de los enfrentamientos. Las autoridades continúan investigando el caso y monitoreando la actividad de las disidencias en la región, mientras se implementan medidas para proteger a las comunidades y restaurar la tranquilidad en el área.



