Tres eventos sísmicos registrados en Colombia durante la mañana del 9 de abril
El Servicio Geológico Colombiano (SGC) reportó tres movimientos telúricos en distintas zonas del territorio nacional durante las primeras horas de este jueves 9 de abril de 2026. Los eventos ocurrieron en un corto intervalo de tiempo y fueron percibidos en algunas regiones, generando alerta entre la población y activando los protocolos de monitoreo sísmico correspondientes.
Detalles de los sismos registrados
Según los reportes oficiales del SGC, la secuencia sísmica inició a las 5:31 a.m. con un movimiento de magnitud 3,6 y una profundidad de 149 kilómetros, cuyo epicentro se ubicó en el municipio de Los Santos, departamento de Santander. Este evento, aunque de magnitud moderada, se caracteriza por su profundidad intermedia, lo que generalmente reduce su impacto en la superficie.
Posteriormente, a las 7:02 a.m., se presentó un segundo sismo con una magnitud de 2,7 y una profundidad de apenas 18 kilómetros, considerado superficial, con epicentro en Elías, Huila. Este tipo de movimientos, aunque de menor magnitud, pueden ser percibidos con mayor facilidad por su cercanía a la superficie terrestre.
El tercer evento ocurrió a las 8:17 a.m., con una magnitud de 3,1 y una profundidad de 124 kilómetros, nuevamente con epicentro en Los Santos, Santander, consolidando esta zona como el principal foco de actividad sísmica durante la jornada matutina.
Concentración de actividad en Santander
Los reportes del SGC evidencian que dos de los tres sismos se registraron en Los Santos, una región ampliamente reconocida por su alta recurrencia de movimientos telúricos debido a su ubicación geológica particular. Esta zona forma parte del denominado nido sísmico de Bucaramanga, considerado uno de los más activos del mundo, lo que explica la frecuencia con la que se registran eventos sísmicos, incluso varios en un mismo día.
Los movimientos registrados en esta región suelen caracterizarse por profundidades intermedias o profundas, lo que en muchos casos reduce su capacidad de generar daños significativos, aunque no evita que sean percibidos en algunas zonas cercanas al epicentro.
Sin afectaciones reportadas
Hasta el momento, las autoridades no han reportado afectaciones a la infraestructura ni personas lesionadas como consecuencia de estos tres sismos, lo que indica que los eventos no tuvieron un impacto significativo en las zonas donde se registraron. El comportamiento de los sismos, en términos de magnitud y profundidad, contribuyó a que los efectos en superficie fueran limitados, especialmente en el caso de los eventos más profundos registrados en Santander.
No obstante, algunos ciudadanos reportaron haber sentido levemente los movimientos, principalmente en áreas cercanas a los epicentros, lo que generó inquietud momentánea durante las primeras horas del día.
Contexto geológico y monitoreo permanente
El Servicio Geológico Colombiano mantiene un monitoreo permanente de la actividad sísmica en todo el territorio nacional, dado que Colombia se encuentra en una zona de alta interacción de placas tectónicas. Esta condición geológica hace que el país registre sismos de manera recurrente, la mayoría de ellos de baja o moderada magnitud, sin generar mayores afectaciones, pero con la capacidad de ser percibidos por la población.
En ese contexto, la entidad reiteró la importancia de que la ciudadanía esté informada y preparada frente a este tipo de eventos, siguiendo las recomendaciones de los organismos de gestión del riesgo.
Importancia de la prevención sísmica
Aunque los tres sismos registrados en la mañana de este jueves no generaron emergencias, las autoridades insisten en la necesidad de mantener medidas de prevención y preparación ante posibles eventos de mayor magnitud. La recurrencia de estos fenómenos en Colombia subraya la importancia de contar con protocolos de respuesta adecuados, así como de promover una cultura de prevención que permita reducir riesgos ante eventuales emergencias sísmicas.
Los movimientos reportados este 9 de abril se suman a la actividad sísmica habitual del país y reflejan el comportamiento dinámico del territorio, en un contexto en el que el monitoreo científico continúa siendo clave para la gestión del riesgo. El seguimiento por parte del SGC permitirá determinar si estos eventos hacen parte de una secuencia sísmica puntual o si corresponden a la actividad normal de las regiones donde se registraron.



