Girón: Talud inestable amenaza a familias de Marianela pese a muro de contención de $7.900 millones
Para los residentes del barrio Marianela en Girón, cada lluvia se convierte en una pesadilla. Un talud inestable que desprende rocas, tierra y árboles mantiene en alerta permanente a decenas de familias que se sienten abandonadas por las autoridades municipales. La situación es particularmente crítica en seis cuadras del sector donde, según los vecinos, un muro de contención construido con una inversión superior a los $7.900 millones quedó "a medias", dejándolos expuestos a un deslizamiento inminente.
Viviendas con grietas y postes inclinados evidencian el deterioro
El deterioro acumulado durante años es visible en todo el sector. Grietas en las paredes de las viviendas, techos dañados, problemas de humedad que desprenden la loza de los pisos y un poste de alumbrado público notablemente inclinado dan cuenta de la gravedad de la situación. Sandra Milena Ariza, una de las vecinas afectadas, describe cómo la montaña que bordea sus hogares se desmorona progresivamente: "A esta parte solo le pusieron una capa de cemento, pero con las lluvias se ha caído a pedazos. Cada día se vienen fragmentos de tierra. Debajo hay hogares con niños que viven con incertidumbre y miedo".
Ketherine Peñuela, otra residente, relata la angustia constante: "Cada vez que llueve fuerte tenemos que estar pegados a la ventana pensando a qué hora se viene el barranco. Ya se desprendió un pedazo grande que golpeó un poste de alumbrado. De verdad sufrimos ansiedad y miedo. No dormimos tranquilos por la incertidumbre".
Un muro que no cubrió toda la zona de riesgo
Según los testimonios de los vecinos, durante la administración de la exalcaldesa Yulia Rodríguez se iniciaron obras para construir un muro de contención con el objetivo de mitigar el riesgo. Sin embargo, esta intervención no alcanzó a cubrir la totalidad del talud problemático. Sandra Ariza explica que la construcción comenzó en 2020 pero se estancó en 2022 sin explicaciones claras: "Ahora hacemos un llamado al alcalde para que intervenga y se retomen los trabajos. A nosotros mismos nos tocó tapar con plástico, pero es una protección mínima porque el deslizamiento es diario".
Giovanny Ariza, otro habitante del sector, precisa la magnitud del problema: "El muro solo llegó hasta la mitad del barrio. Seis cuadras permanecen en riesgo de deslizamiento. Dos veces ha quedado taponada la carretera completamente debido a las lluvias. No nos dan solución, solo dicen que no hay plata".
Respuesta municipal contrasta con realidad en terreno
La Alcaldía de Girón, a través de un comunicado oficial, afirmó que el proyecto fue "ejecutado en su totalidad y entregado, cumpliendo con su propósito de estabilizar la zona y reducir los riesgos para las familias". La secretaria de Infraestructura, Maritza Silva, fue enfática al señalar que "en estos momentos no se viene ejecutando ninguna obra o intervención en ese sector".
Sin embargo, una verificación en terreno realizada por periodistas constató que el muro construido no abarcó la totalidad del talud inestable. La administración municipal explicó que la obra se desarrolló bajo la declaratoria de calamidad pública 037 de 2021, con recursos de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), consistiendo en un muro de 7 metros de altura y 78 metros de longitud en la parte alta de Marianela, finalizado el 27 de febrero de 2023.
Comunidad exige visita del alcalde y solución definitiva
Irene Gómez Trujillo, vecina del sector, describe las condiciones precarias: "La humedad es terrible porque empieza a desprenderse la loza. En la carretera los vecinos ponen mezcla, pero el barro siempre se la lleva. En las noches nos toca alumbrar con una lámpara para ver en qué momento se nos viene el barranco. Le pedimos al alcalde que ponga la mirada en el barrio porque en cualquier momento puede haber una catástrofe".
María Antonia Laguado Flórez vive con nerviosismo constante: "A veces bajan montones de tierra que quedan atrancados. Así como vienen por votos, también deberían venir a mirar lo que sucede en el barrio. En la parte de arriba hay una grieta grandísima que cada vez se corre más".
La comunidad mantiene un llamado urgente al alcalde Campo Elías Ramírez para que visite personalmente el barrio, constate las afectaciones y busque una solución definitiva antes de que ocurra una tragedia. Mientras tanto, las familias de Marianela continúan viviendo con la incertidumbre de no saber cuándo la montaña que los rodea podría colapsar sobre sus hogares.



