Terremoto de magnitud 5,8 sacude noreste de Afganistán sin reportes iniciales de víctimas
Un terremoto de magnitud 5,8 se registró este viernes en el noreste de Afganistán, específicamente con epicentro en la provincia montañosa de Panjshir. El movimiento telúrico, que ocurrió aproximadamente a las 17:30 hora local (13:00 GMT), se sintió con intensidad en la capital Kabul y en varias provincias limítrofes, generando escenas de nerviosismo entre la población.
Monitoreo continuo en zonas remotas
Las autoridades locales, representadas por el gobierno talibán, han indicado que continúan las labores de monitoreo en las áreas más remotas y escarpadas de la cordillera del Hindu Kush. Este esfuerzo tiene como objetivo principal descartar afectaciones en comunidades aisladas que podrían no haber reportado daños inmediatamente.
Saad Haqmal, portavoz de la jefatura de policía provincial, declaró a la agencia EFE: "Hemos pedido a los departamentos locales y a los residentes que informen si hay algún daño, pero, gracias a Dios, hasta ahora no hemos recibido ningún informe de víctimas". Esta declaración oficial confirma la ausencia de reportes iniciales sobre pérdidas humanas o daños materiales significativos.
Contexto sísmico de Afganistán
La ubicación geográfica de Afganistán en la intersección de varias placas tectónicas lo convierte en una zona de alta actividad sísmica. El país ha experimentado en años recientes terremotos devastadores que han causado:
- Miles de muertes documentadas
- Destrucción de decenas de miles de hogares
- Impactos especialmente severos en áreas rurales con construcciones precarias
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) precisó que el epicentro del sismo se ubicó a unos 38 kilómetros al noreste de la localidad de Bazarak, en una región caracterizada por su topografía montañosa y difícil acceso.
Reacciones en zonas urbanas
En ciudades como Kabul, el temblor generó reacciones inmediatas entre los residentes, muchos de los cuales salieron a las calles ante el temor de posibles réplicas. Este comportamiento refleja el trauma colectivo que persiste en la región debido a desastres sísmicos recientes que han marcado la memoria de la población.
Las autoridades mantienen protocolos de vigilancia activa mientras evalúan completamente el impacto del evento sísmico, particularmente en aquellas comunidades que por su ubicación geográfica podrían tener dificultades para comunicar daños de manera inmediata.