Jarillones del río Lebrija presentan rupturas críticas tras inundaciones en Santander
Tras los desbordamientos del río Lebrija que dejaron dos personas fallecidas y más de 200 damnificados en Santander, comunidades de Sabana de Torres y Rionegro alertan sobre el deterioro crítico de los jarillones que protegen sus territorios de las crecientes del afluente. Según denuncias de los habitantes, estas obras de protección no reciben mantenimiento adecuado desde hace ocho años, situación que se ha agravado con las recientes inundaciones.
Sabana de Torres: ruptura de 43 metros en sector Monterrojo
En el municipio de Sabana de Torres, específicamente en el punto Aullador 2 del sector Monterrojo, el jarillón sufrió una ruptura significativa de aproximadamente 43 metros. El alcalde Darío Buchenicow Caballero visitó el lugar y confirmó la gravedad de la situación: "El agua rompió aproximadamente 43 metros de este jarillón, lo cual afecta directamente todas las fincas aledañas".
El mandatario municipal hizo un llamado urgente a las autoridades: "Hacemos un llamado especial tanto al gobierno departamental como al gobierno nacional, a la UNGRD, para que nos ayuden a sellar esta ruptura y evitar que próximos aguaceros inunden este sector". La afectación ya ha impactado cultivos y viviendas de la zona, generando preocupación entre los residentes.
Rionegro: jarillón de Papayal con ruptura de 50 a 60 metros
La problemática se repite en el corregimiento de Papayal, municipio de Rionegro, donde el jarillón cercano al cementerio presenta un estado "verdaderamente preocupante" según Misael Arenas, presidente de la Junta de Acción Comunal. Arenas detalló que en esta última inundación se produjo una abertura de 50 a 60 metros en la estructura.
"El jarillón ha sido intervenido ya varias veces porque ya se ha roto por ese lado", explicó el líder comunitario. "La última intervención se realizó durante la alcaldía de Rubén Villabona, cuando mandaron una maquinaria, pero por el estado del lugar no permitía hacerlo bien. Se hizo un relleno, se le hizo como una oreja al jarillón y en esta inundación fue afectado, se lo llevó".
Ocho años sin mantenimiento adecuado
Los habitantes de ambas localidades coinciden en que los jarillones no reciben mantenimiento adecuado desde hace ocho años. Arenas fue enfático al señalar: "La muralla del río Lebrija que está hacia la parte de Rionegro, en la parte de Papayal, le falta mantenimiento, le falta que le arreglen muchísimo el tema del refuerzo de los jarillones".
Mauricio Molina Estupiñán, líder social de la región, advirtió sobre el riesgo inminente: "El estado puede ser crítico, otra creciente más a ese nivel o incluso una leve puede que vuelva a generar un daño significativo. Cuando venga una que sí sea grande, puede que haga más estragos".
Respuesta institucional y vulnerabilidad permanente
La Corporación Autónoma Regional para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga (CDMB) anunció que visitará la zona la próxima semana para evaluar y reforzar las murallas afectadas. Actualmente, el río ha bajado su caudal y la zona está seca, pero la vulnerabilidad de los jarillones representa una amenaza latente ante futuras crecientes.
El río Lebrija, que recorre más de 200 kilómetros desde Piedecuesta hasta su desembocadura en el Magdalena, pasa por municipios como Girón, Bucaramanga, Lebrija, Sabana de Torres, Rionegro y Puerto Wilches. La zona baja del afluente es particularmente vulnerable a inundaciones, situación que se agrava con el deterioro de las infraestructuras de protección.
Las comunidades afectadas esperan una respuesta rápida y efectiva de las autoridades para evitar que nuevas lluvias generen mayores daños a sus cultivos, viviendas y medios de subsistencia. La situación requiere atención inmediata considerando que la temporada de lluvias continúa en la región.