Policías y soldados rescatan a cientos de animales durante graves inundaciones en Córdoba
Rescate de animales en inundaciones de Córdoba por policías y soldados

Operativos de rescate animal en medio de la crisis invernal cordobesa

En medio de las aguas turbias y el lodo que cubren amplias zonas de Córdoba, las botas de policías y soldados avanzan con determinación. No solo transportan personas evacuadas, sino también perros empapados, gatos asustados y animales de gran tamaño que luchan contra la corriente. La emergencia invernal que azota al departamento ha movilizado a las fuerzas uniformadas en una misión que incluye explícitamente a quienes no pueden pedir ayuda.

Un rescate que no discrimina especies

Durante los operativos desplegados en los sectores más afectados, unidades del Ejército Nacional y de la Policía han logrado poner a salvo aproximadamente 300 animales. Entre ellos se encuentran perros, gatos, caballos, cerdos y ganado que quedaron atrapados tras el desbordamiento de ríos y caños, tanto en zonas rurales como urbanas completamente cubiertas por el agua.

"El agua lo cubrió todo, pero no la esperanza", señalaron fuentes oficiales al referirse a las intensas jornadas de evacuación que continúan activas en distintos municipios. Los rescates se realizan en condiciones extremadamente difíciles, con accesos limitados y corrientes impredecibles que ponen en riesgo tanto a rescatistas como a los animales.

La emergencia que transformó el paisaje cordobés

Córdoba atraviesa actualmente una de las emergencias invernales más severas de los últimos años. En menos de 24 horas, las lluvias alcanzaron registros equivalentes a las precipitaciones de todo un mes, elevando a niveles críticos los ríos Sinú, San Jorge y Canalete. Este fenómeno meteorológico ha provocado desbordamientos masivos en amplias zonas del departamento.

Según las autoridades competentes, al menos 17 municipios resultaron afectados y más de 13.000 personas quedaron damnificadas, situación que llevó a la Gobernación a decretar formalmente la calamidad pública. Barrios ribereños, veredas y fincas permanecen bajo el agua, mientras cientos de familias han sido evacuadas de manera preventiva para proteger sus vidas.

Animales en situación de vulnerabilidad extrema

La emergencia ha tenido un impacto profundo sobre la fauna doméstica y de granja. En redes sociales comenzaron a circular numerosas imágenes de caballos, burros, vacas, perros y aves luchando desesperadamente contra la corriente o buscando refugio en pequeñas elevaciones en medio de las inundaciones.

Rescatistas y habitantes de la zona han advertido que algunas especies no lograron sobrevivir a la fuerza de las aguas. Otras quedaron completamente aisladas, sin acceso a alimento ni posibilidad de movimiento, circunstancia que aceleró los operativos especializados para sacarlas de las áreas inundadas.

"La misión es proteger la vida, incluso la de quienes no tienen voz", explicaron uniformados que participan activamente en las labores de rescate en sectores de difícil acceso. Esta filosofía de trabajo refleja un cambio significativo en los protocolos de atención durante desastres naturales.

Marco legal y llamado a la protección animal

Ante la gravedad de la situación, la senadora Andrea Padilla solicitó formalmente a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) un informe detallado sobre el impacto específico de la emergencia en los animales. "Nosotros oficiamos a la UNGRD para que nos informe cuál es el diagnóstico de animales afectados, de vidas perdidas y cuáles son los planes de contingencia", explicó la congresista en un pronunciamiento público.

Este llamado se enmarca dentro de la Ley 2474 de 2025, normativa que reconoce expresamente a los animales como sujetos de protección dentro de la gestión del riesgo de desastres. La ley establece protocolos específicos de rescate, atención veterinaria inmediata y alojamiento temporal, además de obligar a las autoridades a incluir la seguridad animal en todos los planes de emergencia.

Operativos continuos ante pronósticos adversos

Los operativos de rescate continúan desarrollándose intensamente mientras nuevas lluvias aparecen en el pronóstico meteorológico y los ríos mantienen niveles elevados. Las autoridades mantienen monitoreo permanente de la situación y reiteran la importancia fundamental de acatar las órdenes de evacuación en las zonas de mayor riesgo.

En Córdoba, la emergencia sigue escribiéndose entre el agua, el barro y las vidas -humanas y animales- que aún esperan ser puestas a salvo. El Puesto de Mando Unificado mantiene la alerta máxima y recomienda evacuar prioritariamente las zonas de mayor peligro, mientras se coordinan operativos de rescate y entrega de ayudas humanitarias.