Colapso del puente de Mendihuaca reduce tránsito en 60% y golpea economía turística del Magdalena
Puente de Mendihuaca colapsa: tránsito cae 60% y afecta turismo

Colapso del puente de Mendihuaca paraliza el 60% del tránsito en el Caribe colombiano

La madrugada en que la creciente del río Mendihuaca arrasó con el puente de la Troncal del Caribe no solo destruyó una estructura de concreto, sino que desencadenó una crisis económica en uno de los corredores turísticos más vitales del norte colombiano. Este tramo vial, que conecta Santa Marta con La Guajira y sirve de acceso a destinos emblemáticos como el Parque Tayrona, Palomino y Buritaca, ha visto reducido su flujo vehicular entre un 50% y 65% desde el colapso.

Impacto económico inmediato en el corredor turístico

Antes de la emergencia, por este punto circulaban más de 4.000 vehículos diarios, equivalentes a aproximadamente 170 unidades por hora y casi tres vehículos por minuto. Actualmente, el tránsito se ha reducido a entre 1.500 y 2.000 vehículos que utilizan un paso provisional construido con pedraplén, activado desde el 8 de marzo con severas restricciones.

"Cada carro que deja de pasar es un cliente menos para muchos negocios", explica Carlos Silva, comerciante del sector de Guachaca, quien representa a cientos de empresarios afectados. La Cámara de Comercio de Santa Marta ha documentado cómo este corredor concentra buena parte de la actividad económica asociada al turismo de naturaleza, generando miles de empleos directos e indirectos.

Comunidades enteras dependen del movimiento vial

Se estima que aproximadamente 60.000 personas dependen directa o indirectamente del dinamismo económico generado por esta carretera. Entre ellas se encuentran:

  • Agricultores que transportan sus productos hacia Santa Marta
  • Transportadores que movilizan pasajeros entre municipios
  • Pequeños emprendimientos turísticos surgidos al calor del crecimiento del sector
  • Hoteles, hostales, restaurantes y operadores turísticos

"Antes veíamos pasar carros todo el día. Ahora el movimiento es mucho menor", lamenta Rosa Martínez, líder comunitaria del sector de Mendihuaca. "Para muchas familias esto significa menos trabajo, menos ventas y más preocupación".

Carrera contra el tiempo para la Semana Santa

Las autoridades han anunciado que esperan restablecer parcialmente la movilidad con un puente militar provisional que estaría instalado el 30 de marzo, justo a tiempo para la temporada de Semana Santa. Esta solución temporal permitiría recuperar parte del flujo vehicular mientras se construye una estructura definitiva.

"Necesitamos que el puente esté listo antes de que lleguen los turistas", advierte Luis Mendoza, operador turístico en Palomino. "Si la movilidad mejora, el turismo vuelve. Pero si el acceso sigue limitado, muchos visitantes preferirán otros destinos".

Adaptación forzada y rutas alternas

El paso provisional funciona bajo un sistema de pare y siga, con circulación controlada y restricciones para vehículos pesados. Esta situación obliga a los transportadores de carga a:

  1. Buscar rutas alternas más largas y costosas
  2. Esperar en largas filas para cruzar el pedraplén
  3. Fragmentar sus encomiendas para cumplir con las restricciones de peso

La Gobernación del Magdalena ha anunciado que, una vez restablecida la movilidad, impulsará una campaña de promoción turística para recuperar la confianza de los viajeros y mitigar el impacto económico que ya se extiende por semanas.

Mientras tanto, miles de viajeros que solían movilizarse por esta carretera para visitar el Parque Tayrona, las playas de La Guajira y las comunidades costeras del norte del Magdalena enfrentan incertidumbre, y la economía regional sostiene la respiración esperando que el calendario de reparaciones se cumpla a tiempo para salvar la crucial temporada turística.